Irónico como el departamento que tiene una de las maravillas naturales más bellas de Colombia como lo es el Páramo de Santurban vota en pro de quien desea destruirla por galones de petróleo, son tan incoherentes como el candidato al que le van.
Alejandra Pizarnik escribió: «Estuve pensando que nadie me piensa. Que estoy absolutamente sola. Que nadie, nadie siente mi rostro dentro de sí ni mi nombre correr por su sangre. Nadie actúa invocándome, nadie construye su vida incluyéndome»; intuyo que lo pensó un domingo.