Después de tantos años dedicados a la educación y al servicio de nuestro país, recibir apenas 1000 bolívares de aguinaldo no solo resulta insuficiente, sino que también menosprecia el valor de la educación.
Si el aguinaldo por dar clases en una escuela pública, pasar consulta o hacer guardias en un hospital y esos trabajos sin importancia les parecía poco, en estos últimos tres días la devaluación los bajó aún más.
Pienso con tristeza, cómo podría financiarse una nueva vivienda, un jubilado que la perdió por los terremotos. Y lo pienso y me deprimo, viendo que, a la mesa y los meseros del diálogo, el salario no importa un pito. Lo importante es encontrar cómo repartirse el poder.
-La oposición..
-¿Cuál?
-La verdadera, la única
-¿La que a usted le gusta, apoya o le conviene?
-¡No, la única! Es la verdadera y por eso la respaldo, no al revés. Los otros son vendidos, traidores, cómplices.
-Ah, OK. La vieja leyenda del villano contra el bueno de la película.
A lo mejor, entre tanto asunto importante que debe ser tratado, alguien recuerde que en este país del que se está "sacando tanto petróleo y tanta plata como nunca antes" el salario mínimo mensual, del cual derivan todos los beneficios de los trabajadores es de centavos de dólar.
Dice Rubio: "En algún momento tiene que haber elecciones legítimas a todos los niveles, para que la gente sepa que el gobierno que está allí es un gobierno legítimo elegido por su pueblo. El primer paso hacia eso es una reconciliación nacional. Este es un pueblo que ha estado dividido políticamente durante mucho tiempo unos contra otros, y vas a tener que mirar modelos como los que viste en Europa del Este después de la caída de la Unión Soviética. Creo que el papel que el Gobierno de Estados Unidos puede seguir desempeñando es el de facilitador de todo esto.”
O sea: debe haber un cese efectivo de la polarización y la confrontación existencial antes de entrar en una fase de institucionalización democrática de la competencia, pues, de no hacerlo, la transición sería frágil, se vería comprometida en el largo plazo. Nuevamente, respecto a esta postura, se percibe la alineación del discurso de Delcy Rodríguez al ser interrogada por @TIME sobre las elecciones: primero "la reconciliación" (que debería interpretarse como reglas de juego democráticas y previsibles acatadas por todos, y que garanticen romper tanto con el ciclo de venganza como con la repetición de transgresiones contra los derechos humanos).
@Mibelis Clave esta lectura. La democracia no empieza con el voto, empieza con las garantías del juego político. Sin un pacto previo de reconciliación que desarme la venganza vs. sobrevivencia, cualquier elección o apertura económica nace muerta o condenada a la inestabilidad.