abracen fuerte, respondan los mensajes, devuelvan las llamadas, disfruten cada segundo a las personas nunca sabemos cuándo va a ser la última vez valoren y cuiden muchísimo.
Las madres de los pibes de Malvinas no lucraron con la muerte de sus hijos, no le robaron al estado ni tampoco usaron pañuelos blancos para cobrar subsidios en dólares.
Madres de verdaderos héroes, no de terroristas.