Suspiro, que el chico fuera tuviera tantos valores le sorprendía y al mismo tiempo le ponía los pelos de punta.
—‘ ¡Perfecto! Entonces es un trato, yo te daré ropa y tú en cambio serás mi modelo ’
Le acercó la mano en signo de cerrar un trato justo.
Noto su nerviosismo más lejos de hilarlo con el hecho de que le estaba toqueteando, pensó que era de la emoción de que iba a hacerle algo de ropa.
—‘ Owww, pero de verdad quería confeccionar algo y mejor aún si te ayuda a… Vestirte con más gracia ’
—‘ ¿¡C…Chico?! ’
Instantáneamente se agachó a socorrerlo con una expresión claramente extrañada ¿Qué mierda había sucedido?
—‘ ¡Despierta! ’
Le dio una cacheteada en busca de que saliera del trance.
—‘ Voy a hacerte algo de ropa decente aprovechando que no tengo mucho que hacer, ya sabes… El otro día comentaste que no eras muy bueno en esas cosas ’
Apretó un poco antes de soltarlo.
—‘ ¿Qué te gustaría? Pensé que un suéter o granadina no estaría nada mal ’
—‘ Ohoho, este manga es de dos chicas dándose amor… Me lo quedo por razones personales ’
Guardando el manga, siguió mirando por todos lados, apenas estaban empezando y ya estaba cansada.
Dudosa se encontraba ante tal puerta, parada estática con un postre mal hecho entre las manos.
Maldita sea, debió de dejar las cosas así pero; su maldita conciencia le impedía estar en paz con lo que había hecho.
Rebusco entre los libreros en busca de algo interesante, aunque sea una revista de moda que le pueda servir para entretenerse.
—‘ Tu misma lo dijiste, nunca sabes que información pueden dejar regada por ahí ’