Asiente. Toca tomar algo de dinero, espera que Moze vaya con fuerzas porque le hará llevar todas las bolsas.
—Enseguida.
—¿Por dónde anda la general, por cierto? No podré estar ahora tan atento como antes, pero más le vale que se ande cuidando.
Ahoga un quejido de resignación, pero al resollar en el proceso, también se aprecia una pequeña mueca tranquila por escucharle. El raposiano forma parte de su círculo cercano, junto con Feixiao, y la sensación de mantenerlos a salvo lo apacigua.
— Recoge tus cosas. Tenemos >
—Vamos, vamos, eres demasiado duro.— que raro era estar por una vez en el lado del paciente y no el cuidador.
—Oh my, ¿en serio?
Ahora eso sí era una forma de animarlo. Aunque en apariencia se mantenía sereno como siempre tras él su cola da un ligero balanceo alegre.
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— Los malos hábitos comienzan desde pequeños "caprichitos". —No iba a decirle más al respecto, ambos son mayorcitos para decidir que es lo mejor para cada uno.— Tu visión es lo que nos concierne tanto a la general como a mí. Cuando la recuperes del todo, tendremos tiempo para >>
— Ahora mismo no. —replica con rapidez, consciente de las especias que ha echado a su guiso por el aroma que desprende.— Lingsha te ordenó una dieta más ligera. Luego te prepararé una ensalada de rábano.