Llegaron para ganar una guerra que habían olvidado nuestros abuelos. Desenterraron muertos, abrieron heridas y echaron sal para que escociera. Han enfrentado a la sociedad y ahora traman un golpe de Estado electoral para perpetuarse en el poder. España es suya. Es la Mafia.
Más que personas, el gobierno español está importando un modelo económico y su modelo demográfico anexo. El Estado de bienestar se construye a partir de cierto nivel de prosperidad, a partir de una situación capaz de permitir sacrificios individuales en pos del beneficio común. La importación de personas a granel, con el objetivo confesado de que hagan aquellos trabajos que ya no quieren hacer los españoles, lo que busca es crear un subdesarrollo planificado, de pura ingeniería social, cuyo Estado consecuente se parezca a aquellos Estados que más han impulsado al socialismo en el mundo: el venezolano, el mexicano, el argentino, el iraní, el chino... Modelos que retraigan los sectores más prósperos y mantengan a cada vez mayores capas de la sociedad atadas a salarios cada vez más insuficientes que solo les permitan una economía de subsistencia y esclavas de la caridad pública. Esa es la España a la que aspira nuestra izquierda: una nación de individuos sometidos al aparato estatal y a la obediencia de una Hacienda crecientemente injusta y extractiva.
La gente que está en la lista de morosos de Hacienda está ahí por tres razones. 1) Por defraudar criminalmente y a conciencia, 2) por un error judicializado y pendiente de resolución y 3) por poner el misterioso arcano de la tributación, que nuestra Agencia Tributaria ha convertido en un galimatías inaccesible, en manos de un asesor torpe o un sinvergüenza. La lista no hace distingos. Todos en la picota. Los ponen ahí para hacer escarnio público. Ergo, la lista de morosos de Hacienda es un vergonzoso señalamiento. Ese invento de Montoro es absolutamente infame, como todo lo demás.
#EXCLUSIVA Bono recibió dos viviendas de lujo en Dominicana tras ayudar a montar un macroparque solar de 500 millones. Durante años, el exministro ha tejido una red de negocios y patrimonio sin que, hasta ahora, se conociera el origen de su fortuna. https://t.co/XUhMkJqqI9
🔴 #EXCLUSIVA | Bono recibió dos viviendas de lujo en Dominicana tras ayudar a montar un macroparque solar de 500 millones
El Debate publica documentación sobre las inversiones inmobiliarias que el exministro del PSOE tiene en el país caribeño
✍️ @entrammbasaguas
Suecia aprueba una ley que permite revocar la residencia por mala conducta: impuestos impagados, fraude al sistema social o vínculos extremistas. No hace falta cometer un delito. La residencia es un privilegio, no un derecho. España debería tomar nota.
Hace tiempo que no discuto con votantes socialistas. Y no lo hago porque es agotador. No saben nada: no conocen a Barrabés, no saben quién es Hidalgo, ni Sabiniano, ni han oído hablar del escándalo de Air Europa, del de Plus Ultra o el caso de los hidrocarburos. Creen que el Aldama que se reunía a diario con dirigentes socialistas es un topo del PP, que la Leire que lideraba la cloaca del PSOE contra jueces y periodistas es una friki de late night o que la Gertrudis que dirigía la corrupción de Zapatero era, en realidad, la corrupción de Zapatero.
Y la ignorancia es voluntaria. A los socialistas les basta con tener a los suyos en el poder para desligarse del control de ese poder, como quien pone en marcha una cadena de montaje para que produzca "justicia social" y la deja funcionar aunque día tras día lo único que genere sean ruina, pobreza y muerte. Para el votante de izquierdas los hechos solo tienen importancia y credibilidad cuando perjudican al rival político y, sin embargo, cuando perjudica en carne propia se convierten en fango, bulo y éter. La corrupción del socialismo no les supone un problema moral, sino un simple inconveniente electoral.
Por eso discutir con ellos es una pérdida de tiempo. No se puede tratar de convencer a quien ha decidido no mirar ni escuchar, a quien solo habla a través del argumentario de los propagandistas de su régimen y ha traicionado la búsqueda sacrificada de la verdad por el rentable ejercicio de la lealtad a toda costa.
No se han dado cuenta de que les ha pasado un tren por encima. De que su apoyo, apenas disimulado, a un Gobierno como este, enemigo declarado de la libertad de prensa, les ha dejado en evidencia. De que han perdido la confianza de muchos de aquellos a quienes, en teoría, debían servir, los ciudadanos. De que ese paternalismo moralista, esa forma justiciera y activista de ejercer el periodismo, ha quedado al descubierto, está moribunda.
Muchos de estos se sostienen gracias a los enchufes en lo público, a las subvenciones y a las propinas del poder. Y siguen sin entender que los números hablan. Que la mayoría de los españoles decide libremente dónde informarse, porque ya distingue entre el periodismo y el activismo. Por eso temen tanto a @navedelmisterio y muchos otros.
Aquí nos tienen.
Escucho a Pinocho y me pregunto ¿Qué pasa si Pinocho dice que le crece la nariz? ¡Estos Pinochos!
Yo soy @navedelmisterio y con @carmenporter_ en #Horizonte
Un honor y orgullo
Sería responder con su método, responderle con una muestra de su gran contribución al periodismo. Operación Palace, o el destrozo a Bosé como muestra, por no citar otros episodios para el estudio.
Pero yo prefiero apostar por no insultar a la audiencia, y por decirle a este señor que sería interesante apostar por la libertad y el respeto. Dos elementos que han perdido sentido en su manual y argumentarios.
Señores y señoras: vean lo que les dé la gana, cosa que ya hacen. Piensen, opinen en absoluta libertad. Nadie tiene la verdad absoluta. https://t.co/zbBGNL90qV
Hay programas que se dedican a intoxicar, de acuerdo. ¿La entrevista a Álvaro García Ortiz recién condenado con un señalamiento a los magistrados de la Sala Segunda que lo condenaron se puede entender como "intoxicar"?
@JoseMGarrido@atresmediacom@juansotoivars@EspejoPublico Pues me parece que el señor @juansotoivars ha sido muy comedido, todos ustedes que blanquean y defienden la corrupción de la izquierda amparándose en el “periodismo son unos miserables y unos manipuladores que algún día deberán pagar por ello.