En México tenemos un mantra que dice “si alguien más pendejo que yo pudo lograrlo, yo porque chingaos no podré hacerlo”. Y eso me parece algo profundamente motivacional y bello.
Te ahorrás mucho tiempo cuando asumís que entender una conducta no la justifica. Que su explicación no elimina el daño que provoca. Y que, a pesar de todo, podrían haber elegido no hacerlo
Me da pánico la fragilidad de los lazos humanos. Un malentendido, un orgullo herido, un mensaje sin responder. Y algo que tomó años construir se desmorona en un segundo.