Aún me acuesto sabiendo que todavía no soy lo que quiero llegar a ser y que aún no puedo estar donde quiero estar, sin embargo, cada día se convierte en un escalón más y en un motivo para superarme y ser aún mejor. Cada día es una batalla y de mí depende salir victorioso.
No he dejado de pensar en ti. Me gustaría decírtelo. Me gustaría escribirte que te extraño y lo pienso, pero no te busco. Ni siquiera te escribo, no sé cómo estás y extraño saberlo. ¿Tienes planes? ¿Has sonreído hoy? ¿Qué soñaste? ¿Sales? ¿A dónde vas? ¿Tienes sueños? ¿Has comido? Me gustaría poder encontrarte. Pero no tengo la fuerza. Y tú tampoco. Entonces nos quedamos esperando en vano. Y pensemos en ello. Y recuérdame. Y recuerda que pienso en ti, que no lo sabes, pero te vivo todos los días, que escribo sobre ti. Y recuerda que buscar y pensar son dos cosas diferentes. Y yo te pienso, pero no te busco.
— Charles Bukowski