Néstor Di Pierro es el responsable absoluto de lo que le está pasando a Chacarita.
Será recordado como el presidente que perdió los dos clásicos en el año y que solo acumuló fracasos.
LA PATRIA NO SE VENDE NI SE ACTÚA
Anoche vi al Presidente hablando de Malvinas, hablando de soberanía, llamando a la unidad nacional y terminando con un “Viva la Patria”. Por un momento pensé que era inteligencia artificial.
Durante mucho tiempo nos dijeron que Milei era así, que podía gustar o no, pero que por lo menos era auténtico. Pocas veces vi algo tan poco auténtico como el Milei de anoche. Ese patriotismo no le salió del corazón, le salió de un libreto.
Ojalá me equivoque. Ojalá haya cambiado y finalmente haya comprendido que la Argentina necesita defender su soberanía, sus recursos y sus intereses nacionales. Nosotros no vamos a cuestionar a nadie por decir que las Malvinas son argentinas. Al contrario.
Ayer anunció que finalmente iba a aplicar las sanciones que ya tenía a disposición pero nunca aplicó y que iba a construir una base en Ushuaia pero que él mismo paró como toda obra pública.
Pero el problema no es lo que Milei dijo durante quince minutos anoche. El problema es lo que hizo durante tres años. Nunca tuvimos un Presidente tan enemigo de la unidad nacional, tan indiferente a nuestros intereses nacionales y tan dispuesto a subordinar las decisiones argentinas a intereses extranjeros.
El mismo Milei que ayer se llenaba la boca hablando de Malvinas es el que expresó públicamente su admiración por Margaret Thatcher. El que habla de soberanía es el que impulsó la extranjerización de nuestras tierras. El que ayer pidió unidad nacional lleva tres años insultando, agrediendo y dividiendo a los argentinos. El que ayer dijo “Viva la Patria” es el mismo que está destruyendo la industria nacional, desfinanciando la ciencia argentina y las universidades, el mismo que abandonó la infraestructura y detuvo la construcción de obra pública para el desarrollo, la integración nacional y la generación de trabajo argentino.
La soberanía se defiende todos los días y, hasta acá, los únicos intereses nacionales que defendió este gobierno son los de Estados Unidos.
Celebro que Milei ayer haya dicho “Viva la Patria”. Pero la patria no necesita un eslogan nuevo, necesita un Presidente que la defienda.
PD: Le mando una foto de mi actividad de hoy. Es en Ascasubi, Villarino, una pequeña localidad de nuestro sur bonaerense, esa patria que usted no conoce ni recorre. Quiso la casualidad que hoy me tocara inaugurar la Escuela N° 323. Un número cargado de significado: 323 fueron los argentinos que murieron en el hundimiento del Crucero General Belgrano, ordenado por su admirada Margaret Thatcher. Y quiso también la casualidad que los chicos eligieran “Héroes de Malvinas” como nombre para su escuela.
La patria no se actúa. La patria se hace gobernando en favor de nuestro pueblo. Ojalá antes de terminar su mandato lo veamos al menos inaugurar una escuela, un camino, un hospital.
El video inédito de Messi me produjo la misma sensación que ver una foto que nunca viste del Diego. No por la nostalgia en sí, sino porque se nos están terminando las cosas en presente de Leo, y solo nos va quedando lo que ya pasó.
Aunque sea el peor gobierno del mundo, todo lo que se haga contra el inglés invasor está bien. Bienvenido el cambio de 180 grados de Milei que pasó de soquete colonizado a recuperar la posición histórica de la Argentina. Los "kelpers" son efectivamente población implantada y no les asiste el derecho a la autodeterminación. Ganamos la batalla cultural. Ahora no seamos inocentes porque, diría Jauretche, la cuestión no es cambiar de collar sino dejar de ser perros. Hay que estar muy atento de que la base de Ushuaia no se la dejen a los yankees y que Milei no vuelva a su pasada postura entreguista cuando se termine el problema de money entre su papi Trump y los británicos por el financiamiento del colonialismo en Medio Oriente.
Esta mujer no fue a denunciar a Gran Bretaña a la ONU por más de 40 min sin leer para que vengan a decír que un fan de Thatcher confeso en una cadena nacional berreta y toda leída es el primer gobierno que lo plantea "seriamente"
No digan barbaridades, dañan a la sociedad.
Para ser malvinero de verdad:
- derogar el pacto Mondino Lamy que firmó su gobierno
- protestar ante Kast por la ruta comercial anunciada hoy para abastecer Malvinas
- no admirar a Pinochet
- no admirar a Thatcher
- no admirar a Reagan
- dejar de desfinanciar al Estado, etc etc
Messi se retira de la selección argentina: “¿Qué perdemos cuando una estrella desaparece?". Bellísimo esto de @DiganmeRingo. 🥹🥹🥹 https://t.co/XVsUeuLiD0 a través de @LANACION/
Como no pudieron matarla, la metieron presa y la inhabilitaron. Porque representa en la historia de nuestro país todo aquello que tanto quieren destruir, que tanto odian.
Pasaron 4 años del atentado a Cristina y todavía nadie investigó quién estuvo detrás de esa maniobra. Se equivocan si piensan que la vamos a dejar tirada. Siempre vamos a bancar a quienes se jugaron por el pueblo.
Lionel Messi nació en Argentina y luego eligió ser argentino. Solo hay que hacer un ejercicio que dura unos segundos y pensar qué hubiera sido de nosotros, los futboleros, sin Messi.
Y no por lo que ganó. Porque Messi fue mucho más que lo que ganó. Su genialidad no se constituyó en la victoria. Diría que quizá fue lo contrario. Messi fue Messi porque perdió.
Lo que además nos enseñó, por si hacía falta, que hasta el mejor de todos pierde más de lo que gana.
Hace diez años, me autocito, escribí en @revistaanfibia que Messi podía hacernos feliz así como estaba. Eran los tiempos de las finales perdidas, de las frustraciones, y era doloroso, pero estábamos los que disfrutábamos viéndolo jugar, todo lo que hacía de él. Y que, si era por ganar, había más chances de ganar teniendo a Messi.
Messi nos hizo abrazarnos más. Hay amores, vínculos, amistades y reconciliaciones que le debemos a Messi. Nos hizo juntarnos más, contar mejores historias, leer mejores textos. Nos hizo reír más y llorar más. Messi fue nuestras alegrías y también nuestras angustias.
Messi fue el fabricante de felicidad de esta época, el que nos liberó la serotonina con la pelota en su pie zurdo. El que nos alteró el pulso, nuestro sistema nervioso. Vamos a extrañar todo eso y también vamos a saber que en cualquier lugar de este país un pibe va a crecer queriendo llevar la diez, el estandarte de nuestro fútbol, que es el fútbol de Messi. Va a crecer queriendo ser como Messi. Y ahí está su mejor legado.
En tiempos de IA el más grande de este siglo nos regala una despedida manuscrita, tachada y escrita con el corazón en la mano.
Por favor, Lío, qué más se te puede pedir.
Para nada. El Mundial 2026 de Messi fue un regalo. Para su padre, para su país, para él mismo. No siempre el mejor final es con la victoria, este fue el más emocionante, un lugar al que siempre vamos a poder volver para dimensionar lo que fue. Nos dio hasta lo último que tuvo.
Gracias por habernos elegido. Por sentir la camiseta como nosotros. Por no renunciar nunca y bancarte todo lo que te bancaste. Gracias por luchar hasta el final.
Gracias por los títulos, por las alegrías y por refundar a la Selección Argentina. Gracias para siempre, capitán.