Murray Rothbard es un autor al que hay que llegar luego de leer muchos autores del liberalismo. De otro modo, en vez de un provocador acicate mental, lo podés terminar tomando en serio y acabar defendiendo absurdos. Es como pensar que leyendo a Bucay uno entiende psicología. El tipo hace un esfuerzo por crear una filosofía omnicomprensiva seria a partir de un solo principio: el de no agresión. Una empresa encomiable pero imposible. Necesariamente, entonces, se extravía en los distritos del mamarracho por no poder soltar nunca el PNA.
En el capítulo XIV de su Ética de la Libertad (una versión más rica de su anterior Manifiesto Libertario), Rothbard analiza "Los derechos de los niños". Y como el tipo no se puede mover de que nadie está obligado a hacer nada que no desee, los derechos de los niños se limitan a que nadie los agreda. Sus padres no están obligados a hacer nada por ellos (de otro modo, para Rothbard, la libertad de estos padres estaría siendo violentada por el Estado). No deben alimentarlo, educarlo ni proveerle nada. La madre puede abandonar al recién nacido en una mesa y la muerte de hambre del mismo no puede imputársele. "En una sociedad libre, a los padres les asistirá el derecho legal a no tener que alimentar al niño, esto es, a dejarlo morir" (p 150).
La relación parental es para Rothbard "una propiedad por fideocomiso" (p 154). Los padres son propietarios del niño y, como tales, "pueden donar o vender sus derechos sobre él en virtud de un contrato voluntario. En suma, en una sociedad libre puede haber un floreciente mercado libre de niños" (p 155).
El niño, por su parte, puede adquirir plenitud de derechos cuando los ejerza de hecho. Es decir, no hay mayoría de edad (porque necesariamente, esa sería un número "arbitrario" de años) sino que cuando el niño se autoproclame independiente pasa a serlo. Rothbard defiende el derecho de que un niño de cualquier edad se vaya de su casa por el motivo que quiera. "Los padres podrán intentar persuadirlo, pero obligarlo a que se quede sería un acto de esclavitud".
Cierro, el Rothbard economista es valioso. El filósofo político es medio un mamarracho que resulta atractivo porque es fácil de digerir (un solo principio te explica el mundo). De ahí que el libertarianismo tenga mucha más aceptación que el liberalismo clásico, más basado en el plano empírico, en la prudencia y en las instituciones descubiertas en derredor del llamado orden espontáneo. Lo de Rothbard es un hiperracionalismo irracional. Divertido para pensar. Ridículo para aplicar.
Nos vemos en el próximo programa...
🚨 INCREÍBLE | La gente cansada le pidió propuestas económicas concretas a Melconian y este respondió nuevamente con una locura sin ningún sentido.
Este hombre no está bien, y se están burlando de todos nosotros.
NO TIENE PROPUESTAS.
Yendo a tomar el colectivo para ir a la facultad, se baja un tipo de un auto, gritando que le de todo, me forcejeó para sacarme el bolso y la riñonera, no me lo pudo sacar. Asiq me da una piña en la cara, varias patadas en la panza y se fue. Eso es Rosario. No se puede vivir así.
Unpolular opinion: en el cine la peli se ve en tu idioma. Mirá si vas a gastar esa plata para perderte media película por no llegar a leer los subtítulos en una pantalla del tamaño de la pared.
Vayan a hacerse los distintos a otra parte