Un tipo buscando intranquilo el espacio para llorar (a nadie le gusta que lo vean llorar). En un momento llegué a contar 7 cámaras rodeándolo a menos de 3 metros esperando eso, que llore. Podría ser un capítulo de black mirror.
La verdad que es admirable y dignísimo lo de los jugadores de México: jugar como jugaron a pesar de tener a 80.000 estúpidos gritando "ole" a los dos minutos y "sí se puede" al final.
Quien sea el presidente de San Lorenzo actualmente, la otra semana o el próximo mes, debe estar muy contento por la cotización de Orlando Gill para el próximo mercado de pases.
Luzu y Milei son dos de los grandes estandartes del criadero de estúpidos en el que se convirtió este país los últimos años, así que no vengan acá a querer diferenciarse ni sacar tajada de un lado ni del otro porque quedan aún más en evidencia.
De Paul sigue siendo el mejor jugador de este equipo post Qatar. Así que dejen de querer contarle los caramelos dentro del frasco, que eso es lo de menos cuando entra a la cancha. A Messi no lo incluimos en ningún análisis porque es un ser de otra galaxia.
Es algo así como esas vacunas que te ponen de niño, pero con una dosis de humanidad. Después difícilmente hay vuelta atrás. Sin eso estás condenado a ser un alma en pena aunque sigas vivo, infundiendo odio y escribiendo pelotudeces detrás de una pantalla y un teclado.
En días como estos, tras la muerte del Indio, valoro enormemente que a la mayoría nuestros padres o responsables de crianza nos hayan enseñado un principio básico de la vida: el de tratar de entender el dolor y las alegrías ajenas y, si no las entendés, respetarlas en silencio.