PARAGUAY 🇵🇾
In 1639, Jesuit priest Father Antonio Ruiz de Montoya wrote about a game called Manga ñembosarái that was played by the Guarini people
His record of the game strongly resembles the modern game of football
🇵🇾LA ALEGRÍA PARAGUAYA. La delegación oficial del Pdte Kast esperó en el aeropuerto en Asunción la definición de Paraguay ante Alemania que clasificó a los guaraníes a la siguiente fase del mundial. Así celebraron los policías paraguayos la clasificación
Es innegable que Chipi Vera se equivocó. Como comunicador, insultar abiertamente a un árbitro y a autoridades de la FIFA durante una transmisión en vivo, cruza la línea del periodismo. Pero así también creo yo que fue un arranque de pasión, una calentura del momento que nos puede pasar a cualquiera. Él mismo lo reconoció al pedir disculpas después. También me parece exagerada la sanción, en lugar de “cortarle las piernas” profesionalmente, una multa económica habría sido un castigo más que suficiente para marcar un precedente, hacerle pagar el error y permitirle seguir trabajando.
El proyecto de fertilizantes verdes de Villeta es, sin dudas, una oportunidad histórica para Paraguay. Convertir el excedente de Itaipú en valor agregado industrial, sustituir importaciones por USD 700 millones anuales y posicionar al país en la cadena global del hidrógeno verde es exactamente el salto productivo que la economía paraguaya necesita.
¿A qué precio?
Javier Milei tiene una frase que aplica en este caso: "Una empresa que necesita subsidios del Estado no es una empresa privada; es una extensión del gasto público con logo corporativo." Si el modelo financiero de ATOME solo es viable con una tarifa congelada a 15 años por debajo del costo de oportunidad del sistema, entonces parte del retorno que reciben los accionistas británicos y los fondos europeos lo está pagando silenciosamente el consumidor paraguayo y la ANDE.
El Estado paraguayo no subsidia desde una posición de fortaleza. Lo hace desde el déficit. En 2024, las empresas públicas acumularon pérdidas auditadas por USD 62 millones: Petropar encabeza la lista con USD 35 millones en negativo cifra 52% peor que el año anterior y que forma parte de una hemorragia acumulada de USD 65 millones en tres años que consumió completamente su patrimonio neto.
Copaco pierde más de USD 10 millones anuales vendiendo un servicio de telecomunicaciones que ya no puede competir ni en el centro de Asunción.
Fepasa multiplicó por diez sus pérdidas en un año, sin operar un solo metro de vía férrea.
La propia ANDE, la que debería ser el motor del proyecto, vio caer sus utilidades un 95% en un año y necesita USD 500 millones solo para modernizar su red de distribución.
Este es el Estado que se propone como garante de una tarifa energética preferencial a 15 años para una multinacional británica.
Si la capacidad de subsidio energético del Estado es limitada y lo es, porque los números no mienten la lógica de política industrial exige una respuesta que hoy nadie quiere dar: o se redistribuye ese privilegio hacia proyectos genuinamente transformadores como ATOME, retirándoselo explícitamente a quienes ya no lo justifican, o se crea un mecanismo transparente, presupuestado y con cláusulas de desempeño que no distorsione el balance de la estatal eléctrica. Lo que no puede seguir siendo aceptable es el modelo actual: beneficios opacos para todos, sin rendición de cuentas, sin metas vinculantes y sin debate parlamentario.
La primera barcaza de fertilizante verde puede salir de Villeta en 2029. Pero si el costo de ese logro es profundizar la cultura del privilegio corporativo en un Estado que ya no puede costear sus propias pérdidas, habremos ganado una planta y consolidado exactamente el sistema que nos impide crecer.