@Pasha32033876@AntonioMaestre Lo que escribe Maestre es perfectamente verosímil, junto con tantas otras cosas que quienes estuvimos ahí conocemos. Lo de Lucía Montejo, sin embargo, no es buen ejemplo porque aquí en Asturias podríamos contar de este personaje.
@_Sovietologia_ Se puede acabar siento político profesional (que supone mucho curro ¡cuidao!), pero a menudo hay intencionalidad de profesionalizarse en política porque no se tiene otra alternativa a ese nivel (salarial, sin ir mas lejos). Si, es un problema que genera quistes persistentes.
Algo especialmente horrible de los últimos tiempos, exacerbado en las últimas semanas, es el orgullo que ves en gente en mostrarse como un cretino, como si mostrarse cruel fuera una medalla para lucir. Lo ves con el desahucio de hoy, yo vi muchos con la agresión de Oviedo
Nos enseñaron que perder el contacto con la gente es un fracaso. Nos mintieron. Aceptar que la mayoría de las personas solo vienen de paso es la lección de madurez más liberadora que existe. 🧵va...
Trump lässt 900 Tiefseesensoren aus dem Atlantik und Pazifik herausziehen – ein 370-Millionen-Dollar-Netzwerk das seit 2016 läuft.
Es sollte 30 Jahre laufen. Es wird nach 10 Jahren gestoppt. Was diese Sensoren messen: Meerestemperaturen. Strömungen. Salzgehalt. CO₂-Aufnahme. El-Niño-Früherkennung. AMOC – den Atlantischen Umwälzstrom der Europas Wetter reguliert. Ozeanograph Ed Dever: „Es ist ein lähmender Informationsverlust."
Project 2025 hatte das Netzwerk explizit als Quelle von „Klimaalarmismus" bezeichnet und seine Abschaltung gefordert.
Der Kongress hatte die Finanzierung zweimal gerettet.
Die NSF zog es trotzdem durch. Die Folgen werden Jahrzehnte dauern. Daten die wir nie mehr bekommen werden. 1/2
🇺🇸🇪🇺
Comparto este video que lanzaron ayer Silvio Rodríguez y Chico Buarque; los fondos que se recaben serán donados a la Sala de Pediatría del Instituto de Oncología de Cuba, así que si queréis verlo, darle like y compartirlo con otras personas, es un pequeño grano de arena para aliviar la difícil situación en que se encuentran.
El vídeo es precioso y presenta esa Habana tan digna como empobrecida.
https://t.co/AVk6LbJAI7
Alexandra Elbakyan no pidió permiso para cambiar la historia del acceso al conocimiento.
Nació en Kazajistán en 1988.
A los 12 años ya estaba aprendiendo a programar.
A los 14, según se cuenta, ya trasteaba con sistemas de su propio proveedor de internet.
A los 16 se topó con una realidad absurda, ella quería aprender neurociencia, pero muchos libros y artículos estaban encerrados detrás de muros de pago imposibles de asumir para alguien sin dinero ni acceso institucional.
Y ahí empezó a ver el problema.
No era solo su problema.
Era el problema de miles de estudiantes, científicos e investigadores de todo el mundo.
Gente con talento.
Gente con hambre de aprender.
Gente intentando resolver enfermedades, avanzar en tecnología, estudiar el cerebro, mejorar el mundo… pero bloqueada por una pantalla que decía:
“Paga 30 dólares para leer este artículo”.
Lo más irónico era que gran parte de esa investigación había sido financiada con dinero público.
Los investigadores escribían los papers.
Los revisores los evaluaban gratis.
Muchos editores académicos también trabajaban sin cobrar directamente por ese proceso.
Pero las grandes editoriales científicas se quedaban con el control del acceso.
Y si una universidad no pagaba una suscripción carísima, sus estudiantes quedaban fuera.
Alexandra estudió Ciencias de la Computación en la Universidad Satbayev.
Hizo prácticas relacionadas con neurociencia en Georgia Tech.
Llegó a hablar en Harvard sobre interfaces cerebro-computadora.
Pero cuanto más se acercaba al mundo académico, más evidente era la contradicción: la ciencia decía querer avanzar… pero su conocimiento estaba encerrado.
Así que en 2011 creó Sci-Hub.
Una plataforma con una idea tan simple como explosiva: hacer accesibles artículos científicos que estaban detrás de muros de pago.
Gratis.
Para cualquiera.
Desde cualquier país.
Sin pedir credenciales universitarias.
Sin tarjeta de crédito.
Sin pertenecer a una élite académica.
El sistema no tardó en reaccionar.
Elsevier la demandó.
Llegó una sentencia millonaria.
Dominios bloqueados.
Dominios incautados.
Investigaciones.
Acusaciones.
Presión legal.
Pero Sci-Hub seguía apareciendo.
Cerraban un dominio, aparecía otro.
Bloqueaban una puerta, se abría una ventana.
Para algunos, Alexandra era una pirata.
Para otros, una amenaza.
Para millones de estudiantes e investigadores, una heroína incómoda.
Nature la incluyó entre las personas más influyentes para la ciencia.
La Electronic Frontier Foundation la reconoció por su defensa del acceso al conocimiento científico.
Incluso algunas especies fueron nombradas en su honor, como símbolo de su impacto en el mundo académico.
Y aquí está la gran pregunta: ¿quién es realmente el villano?
¿La persona que libera conocimiento científico?
¿O el sistema que lo encierra detrás de facturas imposibles?
Alexandra Elbakyan no solo creó una web, creó una grieta en el modelo de negocio de la ciencia cerrada.
Y nos obligó a mirar de frente una verdad incómoda: el conocimiento que puede salvar vidas no debería ser un lujo.
Debería ser un derecho.
Me parto de la risa cada vez que veo estas imágenes: Trump tiene la mala costumbre de demostrar quién manda dando un tirón a quien saluda, pero con Sánchez, le sale mal y no logra desplazarlo un milímetro. Es que es más tonto y no nace.
#Mañaneros24a
@cecilia2014cgm@hombremachina@sanchezcastejon No hay nada que perdonar. Generalizar siempre es un error, en todas partes hay “mala gente que camina y va apestando la tierra” (A.Machado). Abrazos y fuerza para la buena gente de su país, que la hay.. y por millones.
🧠 🇺🇸 Le responsable de la santé publique de l’État de Floride annonce la fin de toutes les obligations vaccinales ! Et la salle applaudit comme si on venait de trouver un remède au cancer. Ils fêtent surtout le grand retour du Moyen Âge 🏰
#Trump#MAGA