Si vas como representante institucional, vas al palco. Si es un regalo de la federación y vas a la grada como un aficionado más, es cohecho porque no puedes aceptar un regalo de 25.000 pavetes.
Y va y se hace una foto para fardar.
Vosotros sois muy jóvenes, pero hace dos meses la prensa de la mayor organización criminal de la Historia decía que sin Juisen, Asencio, García Pitarch, Carvajal ni Carreras y con ocho jugadores del Barça, España iba a hacer el ridículo en el Mundial.
Un abrazo a todos ellos.
Enésima prueba de que el futbolista vive en una burbuja. No aceptan un no. Todo se puede comprar o pueden tener un privilegio que no tenemos el resto de los mortales.
Y no solo eso: además vienen gratis o a precio de saldo, cobrando lo justo, dispuestos a darlo todo por el club y recitando de memoria la biografía de Juanito, la alineación de la Séptima y el lugar de nacimiento de Manolín Bueno. La realidad, por supuesto, es muy otra.
No hay un solo madridista que sepa perder. En este caso, además de mal perdedor es cobarde al agredir al chaval más joven de Argentina y encima por la espalda. Miserable Bellingham. Y saldrá impune otra vez.
Pues está notando bastante España las bajas de Huijsen, Asencio, Gonzalo, Carvajal, Pitarch o Brahim, la verdad. Hace lo que puede con Cubarsí y compañía.
Qué triste tiene que ser que el día antes de que tu selección juegue las segundas semifinales de su historia este sea el artículo que se te ocurra.
Y todo porque es negro, musulmán, catalán y, sobre todo, juega en el Barça