Creo que una de las experiencias más conmovedoras de la vida es descubrir que alguien disfruta genuinamente de tu presencia. No de lo que le das, ni de tus logros. Solo de ti, de tus pensamientos, de tu energía y de tu existencia.
¿Vieron que no se siente lo mismo cuando uno pone Los Redondos, a cuando otra persona lo hace y te agarra de imprevisto?
No sé cómo explicarlo, ustedes me entienden.
Messi podría haberse retirado inmaculado con la gloria de Qatar, con la foto de la copa del mundo en sus manos. Pero no. Decidió entrenarse como nunca (como siempre) y arriesgar el final feliz. Así de generoso es con su talento y su lidarazgo. Por eso es el mejor de la historia.