If the U.S. is really “in charge” of Venezuela, why are almost 400 political prisoners still behind bars?
Emirlendris Benítez has been there for eight years.
Make them hear their names.
Follow @clippve
Hoy cumplo seis (6) meses preso bajo esta falsa apariencia de luz; esto ocurre después de haber sobrevivido un año y medio a la absoluta oscuridad del Helicoide, un castigo impuesto por el único delito de defender la verdad electoral que demostró que Nicolás Maduro no fue el ganador de los comicios del 28 de julio de 2024.
Allá, en las sombras de la reclusión hostil, la angustia y la desolación inundaron mi resistencia. Aquí, el confinamiento se convierte en una constante marea de sentimientos encontrados: me invade la ansiedad que genera la esperanza por lo que no termina de llegar, la libertad; me embarga la tristeza, pero también el compromiso de vida, por los 376 presos políticos que aún quedan abandonados, en condiciones de absoluta inocencia, en calabozos peores que los que me tocó compartir; y me pesa en el alma el recuerdo de quienes partieron esperando justicia y libertad plena, como el exgobernador de Nueva Esparta, Alfredo Díaz y el señor José Breijo entre otros…
Es la misma dualidad que provoca enterarme de la liberación de la jueza María Lourdes Afiuni, compañera universitaria. Después de 16 años de infortunios desgarradores, al fin recupera su libertad, pero lo hace para enfrentar, en una carrera contra el tiempo, una grave enfermedad con seguridad provocada por el ensañamiento institucional al que la sometió un Estado criminal durante casi dos décadas.
A pesar del dolor acumulado y del peso del encierro, la fuerza de mis convicciones por las que fui puesto injustamente preso la mañana de aquel 27/08/2024, sigue intacta. Ningún muro es eterno y ninguna mentira puede sostenerse para siempre sobre la dignidad de unos ciudadanos que el 28 de Julio del 2024 decidieron valientemente recuperar su libertad… Mantengo la certeza inquebrantable de que esta larga y degradante noche autocrática llegará a su fin y será la historia negra que sabremos recordarle a nuestra descendencia para que no se repita, ni aquí ni en América, y de que muy pronto la justicia y la libertad plena iluminaran a toda Venezuela…
⚠️ 𝐁𝐑𝐄𝐕𝐄 𝐑𝐄𝐂𝐎𝐑𝐃𝐀𝐓𝐎𝐑𝐈𝐎 El enemigo no cambió de nombre. Sigue siendo el mismo régimen: el que secuestró el Estado, destrozó el país, encarceló, torturó, asesinó, exilió y se enriqueció con el hambre del pueblo. Delcy, Jorge, Diosdado, los ministros, el aparato, los jueces, los generales, los testaferros. Todo ese conglomerado de criminales que todavía se sostiene sobre los restos del país. Y es exactamente ahí donde hay que dirigir el esfuerzo comunicacional. 🤔 ¿Me entienden? ¿Me captan? ¿Me copian?
#6Ago Los comercios de La Guaira nos necesitan: piden ayuda para poder sobrevivir. En el famoso “Rey del Pescado”, abrieron hace poco, ellos perdieron su vivienda y grupos familiares. Piden a quienes bajen a La Guaira pasar por los locales y consumir cualquiera de sus productos.
En un acto profundamente cruel, el régimen venezolano le sigue impidiendo a la jueza María Lourdes Afiuni salir del país para recibir el tratamiento médico que requiere con urgencia, ya que le han diagnosticada 3 lesiones tumorales.
Hace 16 años, por orden de Hugo Chávez, el régimen encarceló a la Juez Afiuni por emitir una sentencia conforme a su conciencia y a la Ley, pero contraria a los intereses de Chávez. Esto fue un golpe mortal a la independencia judicial en Venezuela e impuso el terror en jueces y fiscales.
Mantener abierta una causa que nunca debió existir es prolongar una agonía que le ha arrebatado años de vida y la ha separado de su familia.
No hay razón jurídica, moral ni humana para mantener este ensañamiento.
María Lourdes Afiuni merece recuperar plenamente su libertad, sus derechos y su vida. Venezuela tiene una deuda con ella, porque su caso simboliza el precio que han pagado quienes decidieron actuar con rectitud frente a la arbitrariedad.
Exigimos el cierre definitivo de su causa y la restitución plena de todos sus derechos.
Todo mi cariño y apoyo para María Lourdes, Geraldine, su hija, Ignacio y Lucas, sus nietos, y para Nelson, su hermano; Venezuela está con ustedes.
✈️ 𝐒𝐨𝐛𝐫𝐚 𝐮𝐧 𝐚𝐯𝐢ó𝐧: 𝐜𝐚𝐫𝐭𝐚 𝐚𝐛𝐢𝐞𝐫𝐭𝐚 𝐚𝐥 𝐃𝐞𝐩𝐚𝐫𝐭𝐚𝐦𝐞𝐧𝐭𝐨 𝐝𝐞 𝐄𝐬𝐭𝐚𝐝𝐨 𝐝𝐞 𝐥𝐨𝐬 𝐄𝐬𝐭𝐚𝐝𝐨𝐬 𝐔𝐧𝐢𝐝𝐨𝐬 𝐬𝐨𝐛𝐫𝐞 𝐥𝐚 𝐣𝐮𝐞𝐳𝐚 𝐌𝐚𝐫í𝐚 𝐋𝐨𝐮𝐫𝐝𝐞𝐬 𝐀𝐟𝐢𝐮𝐧𝐢
Al Secretario de Estado, @SecRubio y a quienes en Washington tienen hoy la capacidad de decidir algo tan simple como un asiento en un avión
No escribo esta carta para presentarles a María Lourdes Afiuni. Su nombre ya recorrió el mundo: la jueza que en 2009 aplicó una recomendación del Grupo de Trabajo de la ONU sobre Detención Arbitraria y otorgó una medida cautelar a un empresario venezolano, y a quien el propio Hugo Chávez, en cadena nacional, pidió condenar a treinta años de cárcel. Desde el 10 de diciembre de ese año, irónicamente, el Día Internacional de los Derechos Humanos, su vida se convirtió en un calvario de prisión, arresto domiciliario, denuncias de tortura y abuso sexual, cáncer y una "libertad condicional" que, diecisiete años después, todavía le prohíbe salir de su ciudad, hablar con la prensa, votar o tener un pasaporte. Eso ya se sabe.
Lo que tal vez no se sabe con la misma difusión es que esta misma semana la Dra. @mariafiuni fue hospitalizada de emergencia: presenta lesiones tumorales, mareos, vómitos e hipertensión. Fue su hermano quien tuvo que anunciarlo, por sus propias redes sociales, porque no existe ninguna institución que lo haga por ella.
No le escribo esta carta al régimen de Venezuela. No tiene sentido pedirle clemencia a quien lleva diecisiete años negándosela: hace apenas dos meses, la familia de la jueza solicitó el cierre definitivo de su causa, una condena que, según su propia defensa, ya está cumplida, y la respuesta fue un nuevo examen psicológico ordenado por un tribunal, mientras a otros cientos de presos políticos sí se les dejaba salir, uno por uno. Tocar esa puerta ya demostró, con hechos y no con palabras, que no se abre.
Por eso le escribo a usted, señor Secretario, y al Departamento de Estado. Porque desde el 3 de enero de este año, cuando fuerzas estadounidenses capturaron a Nicolás Maduro y cambiaron de un día para otro el curso de la historia venezolana, Washington dejó de ser un espectador lejano. Hoy hay diplomáticos estadounidenses instalados en Caracas, aeronaves militares del Comando Sur que aterrizan dentro del propio complejo de la embajada en simulacros de respuesta rápida, ejecutivos petroleros negociando activos e inversiones, y vuelos comerciales que han vuelto a conectar ambos países. Todos los días aterriza en suelo venezolano algún avión con bandera, insignia o logo hecho en Estados Unidos.
Y aquí está la ironía que no puedo dejar pasar: si hay espacio en esos aviones para generales, para contratistas del crudo y para funcionarios que negocian barriles de petróleo, ¿cómo no va a haber dos asientos, apenas dos, para una mujer de sesenta y tres años, gravemente enferma, que no debería viajar sola, y cuyo único delito fue cumplir una recomendación de Naciones Unidas? Si Estados Unidos tiene hoy la logística para mover soldados, diplomáticos y empresarios dentro y fuera de Venezuela, le sobra logística para mover a una sola paciente y a quien deba acompañarla..
No le pido a Washington dinero, ni armas, ni una intervención nueva. Le pido algo mucho más modesto y, por eso mismo, mucho más urgente: que gestione de inmediato, por la vía diplomática que ya tiene abierta y en uso, la evacuación humanitaria de la Dra. Afiuni para que reciba atención médica fuera de Venezuela, y que ejerza sobre las autoridades venezolanas la presión necesaria para que esa salida se autorice sin más demora ni más exámenes de cortesía. No hace falta legislar nada nuevo. Hace falta que alguien firme una autorización y ceda un asiento.
Esa misma petición la han hecho públicamente sus familiares: que se le permita trasladarse a Miami, donde reside desde hace más de una década su única hija, a quien no ve desde hace once años, junto a sus dos nietos, para que la Dra. Afiuni sea atendida en un hospital de esa ciudad y pueda, después de más de una década, reencontrarse con los suyos. Me sumo a ese pedido de la familia y se lo traslado a usted porque es Washington quien hoy tiene la capacidad real de convertirlo en un hecho.
La grandeza de una potencia no se mide por los acuerdos que firma, sino por lo que hace con lo que le sobra cuando alguien indefenso lo necesita. Le pido, con toda la firmeza y todo el respeto que merece su cargo, que lo exija ahora. La Dra. Afiuni ya pagó, de sobra, cualquier cuenta que alguna vez quisieron cobrarle; no le debe nada a nadie. Lo único que le falta es salir, sanar, y volver a los brazos de su hija, que la espera desde hace once años.
Elizabeth Sanchez Vegas (@elhabito)
En representación de cientos de miles de venezolanos que siguen su caso.
@SecRubio@usembassyve@SenRickScott@RepMariaSalazar@RepCarlos@MarioDB@nelsonafiuni
Diosdado amenaza a uno de los miembros de la mesa de diálogo de la que no es parte, mientras el Comando Sur vuelve a amenazar a los narcos.
Mi resumen.
1:06 am
Recuerda verlo HASTA EL FINAL.
*guaireños (ya estaba medio dormida aunque suene coherente)
En Venezuela, estado Táchira, los ciudadanos denuncian que les quitan la electricidad entre 6 a 12 horas por día.
Solo un hombre dice: “En mi zona la quitan muy poco, porque es el mismo circuito de la gobernación”.
Es decir, todos los ciudadanos sufren, menos el gobernador chavista. Eso es el socialismo.
Venezuela lleva en este momento 6 noches consecutivas de protestas en contra de la dictadura comunista de Delcy Rodríguez, cada noche se ha ido sumando una nueva ciudad en diferentes estados.
Venezuela no quiere más comunismo.
For any lasting partnership in any form between the US and Venezuela 🇻🇪 socialism must be dismantled and replaced with a democratic system. Delcy and company are no friends of the USA 🇺🇸…