Un argentino pierde la billetera y cantan para que aparezca el dueño.
Esto es solo posible cuando no hay un solo pincelado por Dios en la hinchada.
Qué país pudimos haber sido sin la Patria Grande...
Querido Manuel, gracias por tu incansable trabajo durante todo este tiempo y por defender las ideas de la libertad con una pasión y un compromiso que pocas veces se ven.
Sos una persona íntegra, valiosa y muy querida por todos nosotros. Sabemos del difícil –e inmerecido– momento que venís atravesando vos y tu familia desde hace meses, y acompañamos tu decisión con respeto, lamentando que las circunstancias hayan sido de este modo.
Tu aporte a este proyecto político y de país dejó una marca enorme.