El 6 de enero Beltrán era el cuarto arquero de River.
El 6 de junio debuta con Argentina y es el cuarto arquero de la Selección.
Lo entrenó Barovero. Le ganó el puesto a Armani. Y se divirtió con el Dibu.
Un caso nunca visto en el fútbol con 5 meses de diferencia. Orgullo.
AVISENME CUANDO:
- Paredes vaya al stream de Davo
- Bareiro vaya a jugar al truco a Luzu
- Dybala llegue a boca
- Ganen la septima
Gracias, me quedo esperando.
Cierren los ojos por 30 segundos e imaginen que ningún ser humano hincha de Boca qur va a terminar la secundaria este año lo vio campeón de América y sí lo vio perder la final más importante de la historia contra su clásico rival. Siempre fueron una moda de 8 años de vida.
Alianza Lima, U. Católica y Huracán los dejaron afuera en la Bombonera en 15 meses. Y un gol sacando del medio en el momento de más ebullición en la historia de ese estadio. Nunca hubo una mentira tan grande como ese inodoro que nunca van a poder remodelar porque se les derrumba de mierda. Una mística que nunca existió ni va a existir.
@fasantarellaok Con una buena pretemporada debería andar bien, es un el único de los de arriba que le gusta el rose y todo eso. Puede gustarte más o menos pero la entrega que tiene la morcilla no sé cuántos la tienen
Quintero debe querer seguir en el Club y ganarse un puesto.
Coudet debe entender que el plantel no tiene un jugador asi y hacerlo sentir importante.
La dirigencia debe evitar perder al 10 si quiere jerarquia para lo que viene.
Todos deben querer lo mejor para River.
Siempre.
3 años seguidos masticando mierda sin parar es demasiado para un club tan enorme. Hay muchísimos errores de Coudet en la lectura de los cambios y en haber llevado a Montiel al banco sin chances de jugar. Imperdonable haber sostenido los 90 a Bustos y no tener a nadie para poner ahí. Por fuera del DT era demasiado premio una vuelta olímpica con tantas lesiones y con varios jugadores muy inmaduros y no aptos para situaciones límite. Demasiado lejos llegamos, pero hoy la obligación era ser campeones y estaba todo dado, y siempre la historia termina con un papelón. Eso es lo que siempre nos queda en el cuerpo. Es indigno perder una final así.