A mí me encanta invitar. Ojalá tuviera más plata para poder pagar siempre y decir: "Pidan lo que quieran". Me hace feliz compartir la mesa con la gente que quiero.
El festejo de un tipo que hace el empate pero ya sabe que te va a ganar el partido y le chupa la pija tener que volver a Inglaterra a que lo puteen todas las hinchadas.
Lo que le sigue a tener aura.