"Ver a tu hijo sufrir es de las cosas más duras que hay."
Eso lo dijo Marc Cucurella. No lo dijo después de una derrota ni después de una lesión. Lo dijo hablando de su hijo Mateo, de siete años, diagnosticado con Trastorno del Espectro Autista cuando tenía tres.
Cucurella y su esposa Claudia empezaron a notar comportamientos distintos en la escuela infantil. Mateo jugaba solo mientras los demás niños interactuaban en grupo. Llegó el diagnóstico. Y llegaron los meses que Claudia describió así: "Todos los días íbamos juntos a dejar a Mateo y volvíamos a casa llorando."
Lo que nadie sabe es que el fichaje de Cucurella por el Real Madrid en 2026, por 55 millones de euros, tuvo menos que ver con el fútbol que con un mapa de terapeutas. La familia buscó qué ciudad ofrecía mejores recursos especializados para Mateo. "Lo primero que miramos son los colegios y las terapias. Madrid lo tiene todo", explicó Marc. El lateral izquierdo que ha ganado una Copa del Mundo eligió su próximo club en función de lo que necesitaba su hijo.
El jugador que ha levantado la Copa del Mundo con España el 19 de julio en Nueva York lleva desde los tres años de Mateo construyendo una vida en paralelo al fútbol: buscando especialistas, eligiendo colegios, aprendiendo a entender un trastorno que el mundo todavía comprende mal.
Fue campeón del mundo el domingo. El lunes, Mateo seguía siendo lo primero. ¡Hoy cumple años este gran hombre ! ¡Felicidades Cucurella!
hoy los argentinos despertaron sin economía, sin comida, sin casa porque se endeudaron, sin las malvinas, sin país porque se lo están vendiendo a los extranjeros, sin copa, y sin el amor de rosalía