#EmergenciaCeuta Este fin de semana ha corrido por la redes esta imagen ¿Será la famosa influencer marroquí Waffae, vista acampando en las cunetas como una 'llegada' más el 30 de julio, reunida en la cafetería de El Puente este mismo 'finde' con... quiénes?
🇲🇦🇪🇸🛡️¿Sabías que Marruecos se ve obligado a mantener una línea defensiva de 2.400 km guarnecida permanentemente por 100.000 efectivos en el Sáhara Occidental?
La línea defensiva como tal es un tanto obsoleta -posiciones de tiro fijas para cañones y tanques, búnkeres con ametralladoras, radares que a menudo no funcionan- pero en caso de guerra Rabat tendría un serio problema para sostener esa línea y librar combates en otros frentes.
Además, el grueso de las fuerzas acorazadas marroquíes se ubican en el Sáhara Occidental y frente a Argelia en el norte, un despliegue vulnerable y sobreextendido de un ejército exiguo para semejante territorio.
El Partido Nacional Rifeño reivindica la independencia del Rif. Los portavoces del partido plantean una relación de cooperación diplomática, política y económica con España frente a Marruecos #Melilla
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Otro mito de la izquierda que se cae por su propio peso.
No es que los españoles no quieran recoger fruta u hortalizas. Es que no quieren ser explotados.
Casi 13.000 temporeros españoles se van a la vendimia francesa por 2.156 € brutos al mes.
El 90 % repite porque allí se paga mejor.
Aquí los sueldos del campo son de miseria, y por eso se trae mano de obra dispuesta a aceptarlos.
Lo más triste es que esta explotación —y el tráfico de personas que a menudo la alimenta— esté amparada por un Gobierno que se dice progresista y de izquierdas.
Gente que arriesga la vida para llegar y, una vez aquí, es precariedad lo que encuentra.
Mientras tanto, se normaliza una inmigración irregular que, en demasiados casos, eleva la inseguridad, la delincuencia y el deterioro de la convivencia.
Vergüenza.
El artículo completo:
La revancha
Desde hace algunos años, ha ido tomando cuerpo en España una insistente ansia de revancha de nuestra última contienda fratricida, que estalló hace noventa años. Esta revancha se libra como una nueva guerra civil, afortunadamente híbrida, en la que no se combate con ejércitos convencionales y en campos de batalla tradicionales, sino mediante la fractura social deliberada y azuzada, el bloqueo y el colapso institucionales y la polarización radical de las posturas, que desembocan en un enfrentamiento civil. Lo que se manifiesta en el alineamiento de dos bandos separados por un muro. Un maldito muro erigido en mala hora por el presidente Sánchez. Estos bandos son los mismos que definió el Pacto de San Sebastián en 1930 y se enfrentaron en 1936. Por un lado, las izquierdas de distinto octanaje, más las derechas separatistas catalana y vasca; y por otro, el resto de las derechas.
El objetivo que persigue esta revancha, iniciada ¡desde el poder! por el presidente Rodríguez Zapatero y potenciada sin límite por el presidente Sánchez, es: a) poner fin a la segunda restauración monárquica instaurada en la persona del Rey Don Juan-Carlos; b) derogar la Constitución de 1978; c) abrogar el Régimen implantado por ella; d) derrocar al Rey Don Felipe, para conectar directamente con la legalidad de la Segunda República (profanada en su día, primero por un bando y luego por el otro); y d) instaurar una Tercera República presidencialista, plurinacional y confederal, que ponga fin a España como nación, es decir, como un ámbito de solidaridad primaria e inmediata conformado por la geografía y por la historia, en el que todos los españoles son iguales.
Otra vez las malditas “dos Españas”. Y seamos claros: no son adversarias, sino que son enemigas. La resolución de su conflicto no atenderá, por tanto, a unas reglas aceptadas por todos, sino al respectivo poder de las fuerzas en presencia, con el apoyo sicario de sus respectivas tropas auxiliares mediáticas.
El choque se iniciará pronto. A lo más tardar, en un año. Y este conflicto civil coincidirá quizá con el estallido de la crisis larvada y agravada de Ceuta y Melilla, que, vistos los antecedentes, acabará en un nuevo 98. Será el “Desastre” final. España estará más sola que nunca, gracias a una política exterior demencial, y no tendrá ni el consuelo de salvar su honor gracias, como siempre, al sacrificio de sus soldados, como sí se salvó en Cuba y Filipinas. ¿Y las consecuencias de esta debacle? Eso, sábelo Dios. En cualquier caso, España perderá. Y entonces, todos, absolutamente todos, podremos decir refiriéndonos a España: “Entre todos la matamos y ella sola se murió”. No habremos sabido preservar ni el legado que recibimos.
En medio de esta penosa situación, que nos aboca al despeñadero, puede ser aleccionador, e incluso ameno, leer un libro reciente del historiador Juan-Francisco Fuentes, catedrático del ramo en la Complutense, que recoge su discurso de ingreso en la Real Academia de la Historia. Se titula “Hambre de patria” (un título que no refleja la sutileza del texto) y recoge con minucioso rigor muchos aspectos de la peripecia vital, intelectual y sentimental del exilio republicano tras la guerra civil. Una peripecia que cristalizó en una verdad como un templo: la Transición (prescindir del pasado para pactar el futuro) se soñó en el exilio mucho antes de que los de dentro acertásemos ni tan siquiera a imaginarla. Por eso, considero hoy a muchos de los líderes republicanos de entonces como si fuesen “míos” de toda la vida, mientras que desconfío y reniego de nuestros actuales dirigentes. Son legítimos, pero carecen para mí de “auctoritas”, de credibilidad.
Ojalá un líder, tan demócrata como patriota, saque a España de este mal trance desde la ley, con la ley y por la ley. Como cuando de Gaulle levantó a Francia de su “extraña derrota” (Marc Bloch), llevándola a figurar luego entre los vencedores de la guerra. Y como cuando Churchill llevó al Reino Unido a resistir primero para vencer después. Todos necesitamos, a veces, un milagro. Así sea.
🇪🇸🇲🇦🇪🇭 ¿Por qué Marruecos mantiene enclaves coloniales en el Sáhara Occidental? Es muy llamativo -una anomalía geográfica- que un país del norte de África mantenga enclaves en pleno Sáhara.
Rabat debería establecer una mesa de diálogo con España para negociar la administración de los territorios saharauis.
🇫🇷 🇪🇸 | El canal francés, France 24h, explica ante el mundo por qué Ceuta y Melilla son Españolas.
Algo que NO hace RTVE, la televisión pública española, en su canal 24h.
Está circulando por WhatsApp el artículo de Juan-José López Burniol por el que acaba de ser despedido de La Vanguardia.
En el artículo, López Burniol acusa al PSOE de Pedro Sanchez de buscar un conflicto civil que ponga fin por la vía rápida a la democracia del 78.
Como Valladolid se ha llenado de nuevos residentes provenientes de la jungla, los autobuses han tenido que dar instrucciones como ‘Entro y saludo al conductor’ y otras similares. No es broma:
🇪🇸🇲🇦 | El precario envasado de aceite en Marruecos: a mano, sin guantes y lejos de los controles europeos.
Un vídeo viral muestra a varios operarios llenando garrafas de plástico con jarras y embudos caseros desde bidones industriales, prescindiendo por completo de guantes o protocolos sanitarios. Las imágenes han generado indignación en el sector olivarero español, que alerta de la entrada al mercado nacional de partidas de terceros países que eluden los estrictos estándares de higiene y trazabilidad exigidos a los agricultores locales.
CRIMEN INTERNACIONAL: movilizar a la población civil para invadir un país extranjero es un ilícito internacional. No sé si el Rey de Marruecos es culpable o inocente, pero su caso se debe investigar.
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La hora de reclamar para España el norte de Marruecos, Ifni y el Sáhara Occidental:
https://t.co/ebDPhlSGdY
Marruecos cuestiona la integridad territorial de España: seamos recíprocos.