Como Nietzsche, tratando de encontrar la genealogía de la moral, huérfano político, no representado, la vida es bella cuando no te la tomas tan en serio...
"El demonio a mi lado acecha en tentaciones;
como un aire impalpable lo siento en torno mío;
lo respiro, lo siento quemando mis pulmones
de un culpable deseo con que, en vano, porfío.
Toma a veces la forma, sabiendo que amo el arte,
de la más seductora de todas las mujeres;
con pretextos y antojos que no hecho a mala parte
acostumbra mis labios a nefandos placeres.
Cada vez más, me aleja de la dulce mirada
de Dios, dejando mi alma jadeante, fatigada
en medio de las negras llanuras del hastío.
Y pone ante mis ojos llenos de confesiones,
heridas entreabiertas, espantosas visiones...
la destrucción preside este corazón mío".
Charles Baudelaire | La destrucción
"Mi esposo intentó pedirme el divorcio para poder irse a vivir con su amante de 19 años. Pero se arrepintió al poco tiempo, cuando le empezaron a salir moretones en todo su cuerpo. El médico le dijo que mostraba signos de hemofilia y su tratamiento comenzó de inmediato. Me rogó
Mi mujer, Sara, ha empezado hoy a trabajar en una reconocida multinacional. Está feliz. Antes de que vuelva de su primer día le he preparado un almuerzo especial. Sin embargo al entrar no me ha mirado. La veo asustada. Ha empezado a hacer las maletas. Nos vamos, dice.