🚨¡URGENTE! Mi hermano corre riesgo de perder la vista por negligencia de @Compensar_info y el Hospital San Ignacio (@ la_javeriana). Sufrió un trauma ocular el lunes, diagnosticado con desprendimiento de retina. ¡Llevamos horas rogando por un retinólogo! #NegligenciaMédica
Me acaban de tumbar mi canal de YouTube por cuenta de un ataque de bots luego de que publiqué una vídeo columna en la que critico a @ABDELAESPRIELLA@Google que me dice? Así funciona la libertad de expresión que profesan los seguidores de El tigre.
«Gabriel Gilinski me dijo: “Bajarle la popularidad a un político son tres portadas, tres encuestas y hasta luego”». — @ClaudiaLopez, candidata presidencial #MañanasBlu10am 👇🏼
Mi papá murió hace 10 años… pero ayer me llegó un correo suyo.
Decía: “Ya vi que te vas a casar. Abre el archivo adjunto.”
No creo en fantasmas. Nunca he creído. Soy ingeniero. Me formé confiando en números, sistemas, causas y efectos, en cosas que se pueden explicar. Por eso nada —absolutamente nada— me preparó para ver el nombre de mi papá en mi bandeja de entrada… con fecha de hoy. Me quedé inmóvil mirando la pantalla. Sentí un nudo en la garganta y un frío raro en el pecho. No era miedo. Era ausencia.
Mi papá, David, murió cuando yo tenía 15 años. Cáncer de páncreas. De esos que no dan tregua ni tiempo para despedidas largas. Un día estaba… y al siguiente ya no. En sus últimos meses se encerraba mucho en su estudio con la computadora. Mi mamá decía: “Déjalo, está ordenando sus cosas”. Yo pensaba que estaba pagando cuentas, cerrando pendientes. No sabía que estaba luchando contra el reloj. Por mí.
El día que murió sentí que el mundo se apagó. Me quedé solo con mi mamá, siendo un adolescente lleno de rabia, sin saber afeitarme, sin saber hablarle a una mujer, sin saber cómo se vive sin un papá. Pensé que ahí terminaba todo. Pero no.
El primer correo llegó el día que cumplí 18. A las 12:01 a.m.
Asunto: “Ya eres legal.”
Casi tiro el celular. Lo abrí temblando, llorando. Era un audio suyo:
“Feliz cumpleaños, hijo. Hoy oficialmente ya eres un adulto… y vamos a tomarnos un buen vino juntos. Cuando naciste le dije a tu madre que compraría la mejor botella y la dejaría añejar 18 años. Hoy te toca. Te quiero, pero con cuidado, ¿eh? Que siempre te estoy vigilando.”
Su voz estaba ahí. Burlona. Amorosa. Inconfundible. Me mandó al garaje. Ahí estaba la botella que guardó el día que nací. Me senté en el piso y lloré como no lloré ni en su funeral. Ese día entendí su plan: correos programados para seguir siendo mi papá aunque ya no estuviera. Para no perderse mis momentos importantes.
Pero lo de ayer fue distinto.
Ayer le pedí matrimonio a Clara. No lo publiqué. No lo anuncié. Solo se lo conté a mi mamá y a dos amigos. Y aun así, hoy llegó otro correo.
Asunto: “Operación Boda.”
Sentí pánico. Pensé que alguien había hackeado su cuenta. Que estaban jugando conmigo. Abrí el mensaje con lágrimas cayendo sobre la pantalla. Había un archivo adjunto. Le di play.
Apareció él. Demacrado. Cansado. Enfermo. Pero sonriendo. Con esa sonrisa que siempre me calmaba. Sostenía su corbata azul, la de los días importantes.
“Hola, futuro novio”, dijo. “Hoy no puedo estar ahí para arreglarte… así que vamos a practicar.”
Durante diez minutos fue mi papá otra vez. Paciente. Amoroso.
“Pasa por la izquierda… no aprietes tanto… respira…”
Yo no estaba viendo un video. Lo estaba viviendo. Lloraba sin poder parar, doblado sobre la cama, tapándome la boca para no gritar.
Al final se acercó a la cámara. Sus ojos brillaban.
“Hijo… no importa con quién te cases, mientras se ría de tus chistes malos. Si se ríe, es ella. Sé bueno. El matrimonio no es 50/50… es 100/100 del que pueda darlo ese día. Yo estaré ahí. En primera fila. Aunque no me veas.”
Cuando el video terminó, me quedé en silencio. Lloré por el padre que perdí. Lloré por el hombre que me enseñó a ser. Lloré porque entendí que nunca me dejó solo.
Mi tío Jorge, desde Yucatán, tenía instrucciones de él para enviar borradores desde su correo en cada etapa importante de mi vida. Creo que hay uno para cuando tenga mi primer hijo. Mi primera casa. Mi primer auto.
Mi papá no estaba ordenando papeles.
Estaba dejándome un mapa para la vida.
La tecnología puede ser fría.
Pero el amor es capaz de atravesar el tiempo, la muerte y el silencio solo para decirte:
“Arréglate la corbata, hijo. Hoy es un gran día.”
Los años me han enseñado que uno debe tener la humildad de reunirse con todo el mundo para hablar y, sobre todo, escuchar. Así me he comportado siempre, tanto en mi vida personal y empresarial como en mi vida pública.
Y esta campaña que inicié hace un año no ha sido la excepción. En estos doce meses he sostenido conversaciones sinceras con líderes de todas las ideologías políticas como Iván Cepeda, Juan Fernando Cristo, Claudia López, Sergio Fajardo, Aníbal Gaviria, Juan Daniel Oviedo, Luis Carlos Reyes y Martha Lucía Ramírez. Todos tienen mi respeto.
Sin embargo, no puedo pasar por alto una preocupación: que eso que llamamos "centro" no se vea representado a través de la consulta presidencial que se llevará a cabo el próximo 8 de marzo de 2026. Los precandidatos de la izquierda y la derecha ya están organizados para postular sus nombres, pero a ese tarjetón le hace falta una tercera opción. Y si esa tercera opción no se cristaliza en los próximos días, Colombia corre el peligro de sufrir las consecuencias de la polarización en un país que no tiene la madurez política de afrontar unas elecciones entre dos extremos sin caer en la violencia.
Por eso yo les pido públicamente a @ClaudiaLopez y a @Sergio_Fajardo que seamos conscientes del gran servicio que le haríamos a la democracia colombiana si nos ponemos de acuerdo en sacar adelante esta consulta. Olvidémonos de nuestras aspiraciones personales por un momento y trabajemos duro por consolidarla.
Yo estoy listo para participar junto a ustedes. Si las corrientes de los ríos del Pacífico cambian de sentido y se devuelven cuando sube la marea, no veo ninguna razón para que nosotros no seamos capaces de cambiar de opinión y hacer viable esta consulta.
Con amor y respeto por Colombia,
Maurice Armitage
@YamitPalaVilla@UdeA https://t.co/g6Tq3NJN8A
La inspectora in situ describe un modelo de gobernanza que compromete la transparencia y la independencia institucional, estructura de poder cooptada por una misma red de personas que administran la Universidad y sus entidades vinculadas.
@elespectador https://t.co/Sd0HTD82eu El dilema entre mantener una administración ampliamente cuestionada, o asumir una nueva conducción que cuenta con base legal pero genera interrogantes sobre los procedimientos que la rodearon, no admite respuestas simples
@elespectador https://t.co/Sd0HTD82eu El dilema entre mantener una administración ampliamente cuestionada, o asumir una nueva conducción que cuenta con base legal pero genera interrogantes sobre los procedimientos que la rodearon, no admite respuestas simples
@gallo_orlando@UdeA https://t.co/ujiLf6jqXR La decisión debería ser una oportunidad para iniciar un proceso de recuperación de la estabilidad, la legitimidad y la confianza institucional. Todo esto se puede hacer si superamos la polarización y construimos un pacto de convergencia por el Alma Mater.
@YamidLopezS https://t.co/fnL1qpjEVE
La decisión debería ser una oportunidad para iniciar un proceso de recuperación de la estabilidad, la legitimidad y la confianza institucional. Todo esto se puede hacer si superamos la polarización y construimos un pacto de convergencia por el Alma Mater.
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La polarización ha desplazado del debate público las cuestiones sustantivas que deberían ocupar la atención de la comunidad académica
@DCoronell@AlvaroUribeVel La justicia es una brújula que, aun imperfecta, orienta el rumbo de la democracia y señala el único camino hacia la reconciliación
@maxgilr@UdeA A la profunda crisis ampliamente conocida, se suma la ausencia de un liderazgo capaz de orientar, inspirar y articular soluciones. ¿Qué tipo de liderazgo necesita hoy la UdeA de los antioqueños para salir del atolladero?
https://t.co/7SyeGiEYRh