MISIÓN SAQUEO
Julio Lopez editor The Daily Journal
Sin despercicio
(...) ¿Dónde estaban las Fuerzas Armadas venezolanas mientras el país era saqueado impunemente y el poder real operaba desde Cuba? Esa pregunta no desaparecerá con el tiempo. Tendrán que responderla quiénes ocuparon puestos de mando mientras Venezuela descendía hacia una miseria generalizada y una pérdida progresiva de soberanía nacional (...)
(...) Las revelaciones recientes sobre operaciones petroleras opacas, contratos fantasmas y exportaciones sin pago muestran solo una parte del mecanismo. Nosotros y otras publicaciones internacionales hemos comenzado a desnudar el alcance del saqueo: miles de millones de dólares desaparecieron mientras los hospitales colapsaban, las escuelas se vaciaban y los trabajadores sobrevivían con salarios que no alcanzaban ni para comprar comida.
La reconstrucción de Venezuela no necesita del Fondo Monetario Internacional, del Banco Mundial o de la CAF ni de la inversión de las grandes petroleras extranjeras. Venezuela posee, dispersa por el mundo, una parte importante de la riqueza que le robaron. Y por eso resulta indispensable la recuperación de activos, dinero oculto, propiedades, oro desaparecido y criptomonedas utilizadas para encubrir operaciones petroleras ilegales.
No es aceptable que las arcas del Estado estén vacías y que los trabajadores sobrevivan con salarios miserables, mientras que enormes fortunas de venezolanos y de más que dudoso origen descansan tranquilamente en Turquía, Rusia, España o incluso en Estados Unidos.
Porque Venezuela no sufrió únicamente una crisis económica; padeció el saqueo más grande de su historia y uno de los despojos más escandalosos que haya conocido alguna nación en tiempos modernos. Y tarde o temprano llegará la hora de rendir cuentas.
No importará si los responsables todavía despachan en Miraflores, ya sea desde el Ministerio del Interior, el Seniat o el Congreso Nacional. Ningún cargo, uniforme ni discurso ideológico podrá borrar el rastro del dinero desaparecido ni ocultar la negligencia, la complicidad y la voracidad de quiénes convirtieron al Estado en una maquinaria de expoliación nacional. Los pueblos pueden tardar en reclamar justicia, pero jamás absuelven a quiénes se enriquecieron a costa del hambre de todo un país (...)
Lea el editorial completo y escuche el clip en https://t.co/UeMOwPt3cb
https://t.co/T4hlEicQZ5
“Jugaron la pelota de la mejor manera posible y llegaron a una semifinal por primera vez. Eso es un gran crédito para Francisco y para lo que está tratando de construir con Italia.”
— Omar López sobre su paisano Francisco Cervelli.