Imágenes aterradoras en las que dos niñas pequeñas corren por sus vidas, mientras un palestino las persigue, como si fueran presas.
Él disparó a la primera niña en la espalda, cuando ella desesperadamente intentaba escapar. La segunda se quedó paralizada, se dio la vuelta y le suplicó que no la matara.
Él de todos modos la ejecutó, sin mostrar la más mínima vacilación.
Esto es lo que los palestinos de Gaza hicieron el 7 de octubre.
Nunca lo olviden.