Cuando tienes dinero para comer lo que quieras, piensas en el esfuerzo de hacer dieta. Cuando no tienes dinero para comer, piensas en el esfuerzo para tener comida en tu mesa.
Ocurre lo mismo con las relaciones de pareja.
Es cómodo decirle a alguien que se cuide: duerme más, pon límites, desconecta, priorízate, aprende a decir que no. Estaría bien preguntarnos qué tipo de sociedad estamos construyendo cuando necesitamos tantos consejos para sobrevivir a ella.