Si siguen apelando a que la unidad va a llegar por el lado del esfuerzo de grandes personalidades, estamos destinados a perder (y a retroceder más).
Hay que renunciar a las vetustas formas organizativas que predican la extinción del partido y la bondad de las multitudes y las ciudadanías libres. Para organizar la resistencia -y la victoria- hay que avanzar hacia el partido de nuevo tipo, y ese ya está inventado.
El prof. Perry Anderson fue enfático en la primera década de los 2000 en reconocerle a la derecha, que aún no tomaba esa forma quimérica que tiene hoy, su convicción, obstinación y obcecación.
Aún cuando el programa neoliberal fue insignificante, irrelevante durante más de cuarenta años, sus pensadores y propagandistas insistieron por décadas hasta convertirlo en sentido común.
Una lección para la izquierda: nunca renunciar a la radicalidad de las ideas para acomodarse a la coyuntura. La situación política cambia, las ideas tienen que profundizarse.
En épocas de cansinas y oscilantes elecciones, valdría la pena aprender justamente eso: quien renuncia a su horizonte ha perdido estratégicamente, aunque haya arrebatado una victoria en lo inmediato.
este fue un poema que Manuel Cepeda Vargas, senador asesinado por los paramilitares y el estado en 1994, le escribió a su hijo @IvanCepedaCast.
Dios mío, qué no ulule la sombra grande sobre Ivan, permítenos verlo hoy como quería su padre:
Victorioso.
Florecido.
Alumbrado.
Muy chistoso ese grupito de partidos y organizaciones políticas que, a la vez que pontifican sobre pureza ideológica, se meten a una coalición dirigida por el partido político que maneja quizá la lógica clientelar más putrefacta de “la izquierda”.
2026 los desplumó fácil.
yo quiero dibujar, coser, bordar, escribir, pintar, fotografiar, imprimir, recortar y pegar, y crear y crear y crear. y por sobre todo no quiero leer ninguna sentencia de la corte
🧵1. “Porque es genocidio, y hay que gritarlo una y otra vez 📢. Este recinto es testigo mudo y cómplice de un genocidio🩸.” Gustavo Petro 🇨🇴 en la ONU (23/09/2025)
La crítica debe ir más allá del privilegio como metáfora cultural y politizar la riqueza como categoría estructural. No basta con revisar nuestros privilegios: hay que cuestionar las condiciones materiales que permiten que unos vivan del trabajo de otros.
Criticar a Maduro o al mismo Chávez desde una posición de izquierda no implica ser tan brutico como para apoyar la llegada al gobierno de la extrema derecha. Tanta corrección política les frito la capacidad para analizar la realidad.