Las legiones romanas iban acompañadas de una multitud de mercaderes y comerciantes, esclavos, artesanos, herreros, prostitutas, adivinos y sacerdotes e incluso familiares. A Morante le pasa exactamente lo mismo.
De niño veía a un señor tocar su guitarra de 3 cuerdas por bares de Huelva. Era el Niño Miguel. Solo otro genio tenía su nivel: Paco de Lucía. Entre la adicción y su esquizofrenia avanzada, veía notas que nadie más alcanzaba. El arte no es la fama; esta es la pureza de Andalucía.