A nadie le gustas cuando estás deprimido. Así de simple. Podríamos hablar todo el día de salud mental y de su importancia, pero en cuanto te deprimes, la gente empieza a distanciarse.
Te ven como una persona negativa, una carga y alguien demasiado pesado para manejar.
FALLASTE COMO HOMBRE cuando lograste convertir el amor que una mujer sentía por tí en una experiencia de la que tuvo que sanar, hasta recordarte no como un amor, sino como una lección.