—Heheh, créame. Como ya vio, el señor Flins no entiende algunos juegos de palabras —lo contenta que estaba, aún así...
—¡Lo tendré en cuenta cuando pase algo!
¡El agua es de sus favoritas, de hecho! Así que le agradeció con una palmadita en esos cabellos y una sonrisa.
—Muchas gracias, señorita~. ¿Vas a jugar en la siguiente si todavía sigue?
!!!
Aplaudió para felicitar a Guff, aliviada de que no le llevara tanto tiempo.
—¡Nunca lo escuché reírse tanto! Debería agradecerle, señor Guff —???? ella y Flins se entendían.
—Ah... —pobre Guff. Ella sí había entendido y le causó cierta gracia, pero olvidaba que Flins no entendía algunas cosas.
Creyó que sería fácil.
—¡Puede probar otro, señor Guff!
Vale, solo se puso con su reto una vez se aseguró de que Lauma estaba bien.
——Flins, espero que te guste ——chistes, de esto sabe. Memoria para los exámenes no pero para esto...
Ejem, ejem, hacia el otro peliazul se dirige.
——Había una piña colada... Y la sacaron de la fila.
¡No se golpeó muy fuerte! Pero se estaba sosteniendo un poco la cabeza. A estas horas solía pesarle.
—Estoy bien, siento el alboroto. Solo... quiero sentarme. Por favor.
AHEM. Agradeció la ayuda, roja de la vergüenza.
—Se...ñor Guff, lo reto a... uhm... —qué mala era para estas cosas, por favor.
—¿Contarle... un chiste al señor Flins? Uno que le cause gracia. Me daré cuenta, no se preocupe.
Se tuvo que apresurar porque el pobre Reiji estaba hasta arriba de bailes, y entre la mezcla, intentar seguir el ritmo y los pasos....... fue justamente por sus astas que terminó perdiendo el equilibrio al inclinar la cabeza (¿quizás se engancharon con algo? A saber)
Problemas