@fairwcrds@bxrnfrxmhel@EtxrnalWar + frente a todos, y Trygve riéndose. Illian abandonándola en Tatoi. Anastasiya haciéndole aquellos cortes, una y otra vez.
Insuficiencia, abandono, daño. Delirios solapados, en bucle, de uno en uno, y todos a la vez.
Y +
@frozncare@bxrnfrxmhel@EtxrnalWar < sidste par år. Jeg skylder dig mit liv og min lykke, og jeg er ked af det —murmuró, logrando a duras penas mirarla a la cara—, lo único que puedo prometerte es que intentaré volver a casa. No hay forma en la que sepa si >
@frozncare@bxrnfrxmhel@EtxrnalWar < om det er helvede eller værre.
Mientras decía aquello, volvió a colocarse el guantelete y tragó con dificultad.
— Jeg skylder dig alt det gode, jeg har, hver chance, jeg har fået, hvert et smil, jeg har formået de >
@frozncare@bxrnfrxmhel@EtxrnalWar < mandoble, asegurándose de quedar marcada con ello.
— No sé si podré volver a Midgar, Astrid —admitió, refiriéndose a las amenazas del Náströnd a su alrededor—, men jeg er træt af at tabe, hvor end du går, går jeg hen, >
@fairwcrds@EtxrnalWar@bxrnfrxmhel hondo, dos sendos ríos en sus mejillas.—
Jeg elsker deg. I dette livet, i det neste, og til og med i det vi ikke kommer til å møte.
@fairwcrds@EtxrnalWar@bxrnfrxmhel propias tragedias, como pasó en su infancia, como pasó con Surtr, y como pasó en su final.
Y Astrid alzó la mirada, porque pasara lo que pasase, sabía donde rezaba lo importante: en la familia, el amor, en lo que una vez tuvo. Respiró +