Amante de las hamburguesas y los tacos, en épocas de identificación y tolerancia a la diversidad me autopercibo como delgado y saludable. Vi a un Beatle vivo.
Estos libros deberían estar en todos los hogares de Colombia.
La matemática no es una ciencia para alguno pocos, es la herramienta para entender el mundo 😎
A petición de Mónica, y pidiendo disculpas por adelantado por los errores de traducción 🙏🏻 (no domino el lenguaje de hace 400 años 😅), os dejo el video completo subtitulado de Sir #IanMcKellen recitando "Thomas More" de William Shakespeare ❤️
#StephenColbert
A mí sí me encanta que la gente aplauda cuando aterriza un avión. Es más, si aplauden yo me sumo; y grito y todo. Es que ustedes serán muy de alta alcurnia, pero que un aparato pueda levantar vuelo, atravesar miles de kilómetros por el precioso cielo y aterrizar con más de cien personas a bordo, es una genialidad de nuestra civilización. Podré viajar mil veces en avión y mil veces me parecerá mágico. Es más, siempre que puedo, al salir me asomo a la puerta de la cabina y digo: gracias Capi. Damos por sentada nuestra comodidad sin ser lo suficientemente agradecidos con el legado de nuestros ancestros.
Y si. Hay que tener lo que yo llamo “la playlist del velorio”. Nada de música de ascensor. Y de ser posible tatuarse el QR para que los invitados lo puedan llevar a casa. El mío inicia con “el ídolo” de los Babasónicos.
Si no, al menos pongan mi música favorita. Dejaré una playlist de Spotify, no sufran. Abba. The Cure. Pink Floyd. Los Smiths. Peter Gabriel. De hecho, si el cura se calla, y hay más ratos de música, se lo agradeceré. Fíese de mí: la gente ya se sabe lo de la Biblia.
Alguien que quiero mucho, Juanfran, mi primo, sufre una enfermedad ULTRARRARA, una padecida solo por 1,5 personas en un millón: HPN. Enfermedad de tratamiento sumamente complicado.
Sin embargo, su vida es admirable y hoy quiere contarla, síganlo en IG: @jf10yomeayudo
Buenos días . A trabajar. Que recuerden que mientras más cerca del poder menos tienes que obedecer la ley. Y que esa sea la desgracia número uno de la ética nacional, no se paga sola