De estas elecciónes aprendí, que necesito conectar más con filósofos, artistas, escritores, sociólogos, historiadores, viajeros. Porque mi círculo social no está alineado con mi visión de vida, soy demasiado apasionada, sensible, humana y ya no puedo verlos igual.
Abelardo De La Espriella puede ser el presidente de Colombia pero no será hoy ni nunca el mío. Lo aborrezco a él, a toda su gente, a su fraude y a su campaña sucia.