Fueron los bots los que propusieron una refundación de Chile y de Carabineros. Los bots votaron desde la ducha y andaban vestidos de dinosaurios. Esos malditos bots que humillaron a un coro de niños que cantaba el himno nacional mientras justificaban la quema de iglesias, el defecar sobre los altares y el aborto a todo evento. Y de seguro fueron los bots los que se sacaron la bandera del traste, mientras prometian confiscar las platas de la gente en las AFP. Malditos esos bots que mantuvieron las fronteras abiertas y sirvieron de prostitutas a Maduro y su régimen en Chile. Tengan verguenza progresitos. Los bots no ganaron las elecciones. Ustedes las perdieron por inmorales, inutiles, degenerados y antichilenos.
Acabamos de ingresar nuestro proyecto de ley Antibarricadas 2.0.
La señal es clara: modificaremos el Código Penal para abarcar las situaciones que no quedaron comprendidas en la ley, se acabó la impunidad para quienes bloquean calles, paralizan el Metro y vulneran la libertad de todos los chilenos.
Cortar el tránsito no es una forma legítima de protesta: es violencia y debe ser delito.
En Chile, el orden, la seguridad y el derecho a circular libremente se respetan.
Quienes pretendan imponer su violencia deberán responder ante la ley.
La izquierda permite hoy día en Massachusetts, abortar un bebé exactamente idéntico a éste. Ninguna persona mínimamente decente puede identificarse con este grupo de psicópatas.
🔴 GRAVÍSIMO: Testigos confirmaron a fiscalía que Fabiola Campillai incluso ha presenciado algunos delitos cometidos por su yerno contratado en el congreso.☠️
La senadora debe ser desaforada YA MISMO.
El INDH vuelve a romantizar el vandalismo y a ignorar sus consecuencias. Llama “expresión artística” a rayar sin permiso bienes públicos o privados. No. El arte no da derecho a intervenir lo ajeno y pasarles la cuenta a todos. Quien vandalice, que responda.
Los derechos que debemos proteger son los del trabajador que levantó su negocio, los del vecino que cuida su barrio y los de todos los chilenos que financian con su esfuerzo y trabajo los bienes públicos. Alguna vez esperamos verlos de su lado, no transformando al responsable en víctima y a los afectados en una simple una nota al pie.