Japoneses vuelven a salir a la calle para protestar contra la construcción de la primera mezquita en Fujisawa.
La mezquita quiere poner rezos en altavoces 5 veces al día al lado de un templo sintónista.
Empiezan pidiendo tolerancia y terminan imponiendo su religión al resto.
Caos en Japón.
Miles de japoneses se reunieron para protestar contra la construcción de la primera mezquita en Fujisawa.
La mezquita propuesta sería más grande que el santuario sintoísta, además quieren instalar altavoces para el rezo 5 veces al día, un acto de provocación.
«¡No queremos ni una sola mezquita, ni cementerio musulmán aquí!» gritan.
Una mujer sueca se harta de los rezos islámicos en público y en altavoces 5 veces al día y decide quemar un Corán en frente del rezo islámico con una cruz de madera en frente de ellos.
Parece ser que las mujeres suecas dejaron de hacerse las suecas.
Esto si es feminismo de verdad.