Hoy recibí un mensaje muy interesante de mi amigo Iván, siempre tan sabio. Le platiqué un poco sobre mi situación profesional actual y me respondió con una analogía buenísima que, la verdad, me dejó pensando bastante.
llueve.
No existe una entidad cósmica diciendo:
“Hoy voy a perjudicar al pescador porque me cae mal.”
La naturaleza simplemente funciona.
Entonces quizá “bueno” y “malo” son categorías creadas por seres capaces de experimentar las consecuencias de lo que ocurre.
La naturaleza, es decir, el conjunto de todas las energías, no es, para el ser humano, ni buena ni mala: es indiferente. Solo los efectos de los fenómenos naturales sobre la vida humana son buenos o malos.
La naturaleza no tiene intención moral.
La lluvia no es buena.
La lluvia no es mala.
Simplemente llueve.
Relacionando con lo de ayer…
¿El bien y el mal existen realmente, o solamente existen consecuencias?
O, más claramente, es una máquina transformadora de energías cósmicas, absorbidas mediante los alimentos y el aire que respiramos. Cuando la máquina, por algún defecto, se vuelve incapaz de realizar convenientemente esta transformación, ocurre el deterioro del cuerpo y la muerte.
El mundo presenta un flujo de energías. Estas energías se manifiestan bajo diversos aspectos: luz, calor, electricidad, magnetismo, gravitación, etc.
El cuerpo humano, como el de cualquier ser vivo, es también un equilibrio de energías entre las energías universales.
No existen razones para considerar una acción mejor o peor que otra.
Qué extraño es el bien y el mal. Mientras más intento distinguirlos, más borrosa se vuelve la frontera entre ambos. Quizá pase toda mi vida buscando una respuesta que para muchos siempre pareció evidente.
¿Cómo evaluamos una transformación social cuando beneficia muchísimo a unas personas y perjudica a otras?
Si una decisión beneficia a la mayoría pero perjudica gravemente a una minoría, ¿sigue siendo buena?
Todos tenemos nuestra cuota de sufrimientos y, aun cuando los nuestros sean mínimos, a nuestro alrededor ocurren tragedias cotidianas, desgracias individuales o calamidades.
La disminución de esos sufrimientos constituye el progreso.
Todavía no termino de revisar todas mis playlists para rescatar mis canciones favoritas y agregarlas a mi playlist “Dany” y ya va en más de 100 horas y 1.4k canciones 💀 Esto ya se salió de control.