Entiendo que pueda molestar la manera de jugar de Paraguay. Sobre todo a los franceses, que hoy le tienen de rival. Pero a mí jamás me saldrá criticar un equipo que, siendo inferior por calidad al rival, muy inferior de hecho, intenta reducir su potencial y le obliga a emplearse a fondo para ganar.
No hay una única manera de ganar en el fútbol. Hay infinitas maneras de hacerlo. Por eso Paraguay hoy, replegando durante todo el primer tiempo, siendo muy agresivo a partir de la línea de mediocampo y, cortando el ritmo de manera permanente, incluso desquiciando a algún jugador francés (dentro del límite que establece el árbitro, el encargado de medir la intensidad) se va 0-0 al descanso.
Esto es fútbol y para gustos los colores. A muchos les gustará más tener la posesión y presionar tras pérdida. Pero es tan legítimo competir así como defender a muerte tu área y alargar el partido lo máximo posible.
Lo que no se le puede pedir a Paraguay es que salga a presionar desde el primer minuto y permita que Olise, Mbappé y Dembélé, que son imparables corriendos, tengan espacios para transitar. Es que sería tirar piedras sobre tu propio tejado. No tiene equipo para jugar a eso. Otra cosa sería que jugara así con jugadores de una calidad similar a Francia, algo que es imposible.
Disfruto igual (aunque tenga mis preferencias), viendo a un equipo siendo ofensivo, atacando los espacios de manera brillante y dando espectáculo que con Paraguay hoy, que, siendo muy inferior a la selección francesa, se va 0-0 al descanso sin ninguna intervención relevante de su portero.
Y, claro, esto es fútbol, un espectáculo y a todos nos encantaría ver cada día un 5-4 como el PSG-Bayern de la Champions. Pero eso es imposible. Y por eso el fútbol es de los pocos deportes en el que un equipo puede mirarle a los ojos a otro que es mucho mejor por talento individual.