El Barça está a punto de cometer el error más caro de la era Flick.
Y sí, les dije que Laporta humilló a Florentino, y lo sostengo. Pero hoy toca la otra cara, porque yo no vengo a aplaudirle a nadie.
Miren, Rodri es un súper clase. Eso no se discute. Pero mi teoría es esta: el Barça no lo está fichando porque lo necesite. Lo está fichando para quitárselo al Madrid. Y eso no es estrategia, gente. Eso es ego con chequera.
Porque fíjate qué pidió Flick este verano. Un nueve. Un delantero centro que reemplace a Lewandowski, que se fue por fin de contrato. Eso pidió. No pidió un mediocentro. Y el Barça ya se gastó el dinero en ataque: Gordon, setenta millones más diez en variables desde el Newcastle. Adeyemi, veintidós más siete desde el Dortmund. Dos extremos, cuando ya tienes a Lamine Yamal y a Raphinha.
Y ahora ojito, porque aquí viene lo que nadie te está contando.
Rodri no va a llegar ganando cacahuates. Según Capology, en el Manchester City cobra trece millones cuatrocientos mil euros brutos por temporada. Y para venir a España tendría que subir, no bajar. Al Madrid se le calculaba una oferta de quince millones al año, y esa ficha lo pondría como el mejor pagado del Bernabéu.
Ahora dime tú dónde mete el Barça quince millones anuales de ficha. Porque el propio club ya lo dijo, no lo digo yo: dentro del Barça están preocupados por si el salario de Rodri cabe en el tope de LaLiga. Y ojo, este es el club que no pudo inscribir a Dani Olmo. El club que no pudo inscribir a Gavi. El club que tuvo que vender palcos que todavía no existían para poder jugar.
Y le vas a meter trece o quince kilos anuales a un jugador que hace dos semanas pasó por el quirófano.
Porque sí, cirugía de espalda. Lo confirmó Maresca, lo publicó The Athletic. Y sin fecha de retorno, gente, sin fecha. Súmale la rotura del cruzado de septiembre de 2024 que lo dejó ocho meses fuera. Súmale que la temporada pasada jugó treinta y tres partidos y solo diecisiete de titular en Premier. Seis periodos de baja distintos en dos años. Y tiene treinta.
O sea, sesenta millones de traspaso, quince de ficha, y un cuerpo que ya avisó tres veces.
Y todavía falta el dominó.
Primero, Marc Bernal. Diecinueve años. Renovado hasta 2029 con cláusula de quinientos millones. El club lo ve como el nuevo Busquets. Ya marcó en octavos de Champions contra el Newcastle en el Camp Nou en marzo. Y con la lesión de De Jong por fin se le abría la titularidad. Metes a Rodri y le cierras la puerta otra vez al chico al que llevas dos años prometiéndole el futuro.
Segundo, Julián Álvarez. Muerto. El Atleti pide más de ciento cincuenta millones y el Barça ya había armado ciento veinte fijos más Ferran Torres. Si fichas a Rodri, esa operación no vuelve a existir. Y no caben los dos, ni de broma.
Y tercero, sueltas a Ferran. El hombre que metió el gol de la final del Mundial, uno a cero contra Argentina el diecinueve de julio en Nueva Jersey. Ese gol. Y resulta que es el único nueve natural que le queda al equipo con Lewandowski ya fuera.
Entonces déjame ordenártelo. El Barça se queda sin nueve. Entierra a su canterano ancla. Se come una ficha de quince millones que no le cabe. Y todo eso para meter a un mediocentro de treinta años en la única zona donde ya tiene al mejor del mundo, que se llama Pedri.
Y aquí está lo que de verdad me da miedo. Porque esto ya lo vimos. En 2021 este club tenía mil trescientos cincuenta millones de deuda y una masa salarial del ciento tres por ciento de sus ingresos. Y por eso, por eso, Messi se fue llorando. El Barça acaba de salir de ahí. Apenas. Y ahora quiere volver a firmar una ficha que no puede pagar por un jugador que no necesita, nada más para cabrear al vecino.
Laporta puede tener domado a Florentino. Pero si esto sale mal, el domado va a ser el Barça otra vez. Y esta vez no va a haber palancas que lo salven.
¿Tú qué opinas? ¿Rodri o Julián? Si estás viendo esto, te quiero.
Me gusta fantasear con que, además de colombianos y argentinos, hay miles de cursis en el mundo que también esperan con pálpitos esos 20 minutos que Juanfer le roba de vez en cuando al fútbol moderno para disfrutarlo una vez más.
O una vez menos, como si fuera el último artesano entre millones de máquinas que no entienden la anatomía de la pelota. Fantaseo con que ahora uzbekos y ghaneses descubrieron esa declaración de intenciones por la estética, no por los trofeos, la plata, las estadísticas o los récords.
Lo emocionante y doloroso que es ver a una estrella apagarse ante nuestros ojos… avistar así sea por 20 minutos a esa especie rarísima y bella condenada a la extinción.
🗣️Frenkie de Jong tras la derrota:
“Jugamos con una desventaja numérica en el mediocampo. Fue un trabajo realmente duro con solo dos mediocampistas. Estoy triste por ello, pero ese era el plan del entrenador y lo intentamos lo mejor posible para seguirlo.”
‼️Pep Guardiola: “La Champions destroza proyectos, espero que (con el Barça de Flick) no sea el caso, que por el hecho de no ganarla se piense que todo no es bueno.
La Liga es la que te da la consistencia. En la Champions hay que llegar bien al final, sin lesionados, la influencia de los árbitros es grandiosa en esta competición.
Lo importante es que el día a día sea bueno, que el equipo siga creciendo y que no piensen que por no llegar a la final de la Champions o no ganarla, la temporada es mala. Lo que marca la base de una temporada son las Ligas.”
🚨 Luis Enrique: “I've never seen such an intensity and physical level. We have to congratulate everyone”.
“We deserved to win, we deserved to draw and we deserved to lose today. It was a fantastic game”.
Gracias padres. Por la pelota, por la filosofía... por el fútbol
Y a todos los antifútbol que solo piensan en levantar trozos de hierro como sea... háganse del trampas mediocres!!!