PRENSA BASURA PRO KEIKO
Los medios construyen narrativas que ordenan sus patrones y repiten todo el tiempo: "REMONTARÍA", "SE VERÍA UN CAMBIO", "PODRÍA BAJAR". Estos buitres le exigen a JP esperar, mientras crean el escenario a favor de Keiko. ¡Miserables!
@maricieloser En mi entender, López tiene más votos en el sur. Y Nieto está creciendo en lima, centro del país y ciudades capitales. Si estuviera en tu lugar votaría por Nieto
No me da la conciencia para quedarme en el Pleno escuchando a la Presidenta, viendo tanta hipocresía y escuchando tantas mentiras. Canté nuestro himno nacional y me retiré.
Nos vemos en la Marcha ciudadana!!! A las 3pm frente al Palacio de Justicia. Viva el Peru!!! 🇵🇪✊
@AdrianzenEduard ¿Cómo es que la voluntad de un 6%, se impone a la voluntad de un 94%? Creo que el problema no son ellos, sino que somos los que se lo permitimos
El Profesor:
En el primer día de clase, el profesor de “Introducción al Derecho” entró al aula y lo primero que hizo fue pedir el nombre de un estudiante que estaba sentado en la primera fila:
¿Cuál es su nombre?
Mi nombre es Nelson, Señor.
¡Fuera de mi clase y no vuelva nunca más! – Gritó el maestro desagradable.
Nelson estaba desconcertado. Cuando volvió en sí, se levantó rápidamente recogió sus cosas y salió de la habitación.
Todo el mundo estaba asustado e indignado, pero nadie habló.
¡Muy bien! – Vamos a empezar, dijo el profesor.
¿Para qué sirven las leyes? preguntó el maestro – los estudiantes seguían asustados, pero poco a poco empezaron a responder a su pregunta:
Para tener un orden en nuestra sociedad.
¡No! – Respondió el profesor.
Para cumplirlas.
¡No!
Para que las personas equivocadas paguen por sus acciones.
¡No!
¿Alguien sabe la respuesta a esta pregunta!
Para que se haga justicia – una muchacha habló con timidez.
¡Por fin! Es decir, por la justicia.
Y ahora, ¿qué es la justicia?
Todos empezaron a molestarse por la actitud tan vil del profesor.
Sin embargo, continuaron respondiendo:
A fin de salvaguardar los derechos
humanos …
Bien, ¿qué mas ? – preguntó el maestro.
Para diferenciar el bien del mal, para recompensar a aquellos que hacen el bien …
Ok, no está mal, pero respondan a esta pregunta:
“¿Actué correctamente al expulsar a Nelson del aula?”
Todos estaban en silencio, nadie respondió.
Quiero una respuesta por unanimidad!
¡No! – Todos contestaron con una sola voz.
Se podría decir que he cometido una injusticia?
¡Sí!
¿Y por qué nadie hizo nada al respecto?
Para que queremos leyes y reglas, si no tenemos la voluntad necesaria para practicarlas?
Cada uno de ustedes tiene la obligación de hablar cuando es testigo de una injusticia.
¡No vuelvan a estar en silencio, nunca más! Vayan a buscar a Nelson – dijo. Después de todo, él es el maestro, yo soy un estudiante de otro período.
Aprendan que cuando no defendemos nuestros derechos, se pierde la dignidad y la dignidad no puede ser negociada.