Caldo, que observó junto a la entrenadora aquella bochornosa escena, no puede evitar sino responder con un molesto quejido, viéndose en apariencia enfadado al respecto.
Y asiente: en efecto, pasa casi todos los días.
Entre mareo y mareo causado por el impacto, Masaki y el
resto de sus compis se esfuerzan por recobrar la compostura... Hasta que el Mankey, uno por uno, los va levantando, dedicando un guantazo a cada uno de castigo.
Menos a Masaki.
Es entonces cuando escucha y procesa la pregunta de la chica.
— ¡Waah... Estoy como una rosa...!
— ¡Ren, mespri-colega!
Ya se hizo con un apodo para sus compañeros de dormitorio. O sea el del cole, no el de aquí. A su compañero de hotel no lo conoce.
— Vaya fit traes, mola.
— ¿¡Me ayudaría!? ¡Estupendo!
Pareció aceptar la mano amable sin problema alguno.
Sus movidas familiares... Son una cosa, pero él desconoce lo que es sentir vergüenza o provocarla.
— Pues quería visitar los gimnasios... Aquí hay gimnasios, ¿Verdad? Es que mi hermano me
con la que segundos después se chocaría... Seguido de su equipo Pokémon al completo sin contar con Mankey, quien parecía el único sensato ( a pesar de sus problemas de ira, pesh )
Ha sonado un KABOOM y el entrenador ha quedado fuera de combate.
Estar o no en un hotel le resulta bastante irrelevante. De hecho nunca se planteó laa consecuencias de estar armando alboroto pero...
¡En fin! Problemas para el Masaki del futuro!
— ¡YUKIIN-AAAAH!
Cuando ésta se aparta ve si fin próximo. O mejor dicho: vio la pared
— ¡Busco a mi hermano mayor!
Anuncia el animado muchacho mientras sus Pokémon dan saltos en el sitio.
— Debe estar por alguna parte... Vamos, digo yo. ¡Es como si no quisiera que lo encontrara de lo imposible que está siendo este juego del escondite!
Le da envidia que sus Pokémon y él vayan matching.
Ha visto de reojo a Yukina... Y él, como se distrae fácilmente, va a por ella junto a su equipo entero.
— ¡YUKINAAA! ¡COMBATAMOS!
Corre, corre--ay, que se le ha olvidado como derrapar. Como Yukina no se aparte se
— ¡Oh!
La carrera se detiene. O no del todo, sino que se queda en el sitio haciendo el gesto de correr... Y esas cosas, antes de acercarse a la maestra, brazo en alto.
— ¡Perdón, profe Cerecita! Es que estoy en una misión mega importante.
encontraremos, lo ataremos y lo llevaremos a casa!
Sonidos de mono al unísono mientras levantan el puño cerrado. Y en tres, dos, uno... Empiezan a correr por todas partes.
— ¡MUY BIEN, EQUIPO!
Alineado con sus monos en el pasillo de las habitaciones de estudiantes. Van todos a juego, con un sombrero gracioso de paja para evitar el sol... Uno cada uno.
— Tenemos que aprovechar el viaje... Lo mismo Yuu-nii se encuentre por aquí. ¡Lo
Está mirando con un puchero a Mankey, aunque el bicho le está ignorando super fuerte.
— Oye. Oye.
Ni caso.
— Hueles a Charmander mojado.
Mankey usa Puño Drenaje contra la bola.