▪︎ @outxfmind
No supo si fue la tenue luz que entraba por la ventana o su propio cuerpo totalmente descansado lo que lo despertó. Incluso le pareció curioso que la alarma de su celular no hubiese sonado.
Entreabriendo uno de sus ojos, tanteó la mesilla de noche 》
@outxfmind Ted la observó mientras ella se reacomodaba sobre la cama. Decir que la había extrañado era poco.
La había estado extrañando desde mucho antes de verla ahora, desde mucho antes de haber firmado el divorcio.
Ladeó ligeramente la cabeza, sosteniéndole la mirada 》
@outxfmind Carraspeando con sutileza, Ted volvió a hablarle con la misma suavidad que había usado antes, a pesar de que él también estaba nervioso, reprendiéndose a sí mismo. Después de todo, él ya no era un adolescente.
—Vamos, ya estás despierta de todas formas. ¿Te 》
@outxfmind no podía recordar cuántas veces había rodeado esa cintura como si su vida dependiera de ello. ¿Cientos? ¿Miles?
Suspirando, decidió acercase un poco a ella. —¿Maria? —Le llamó, su voz baja y tranquila, no queriendo despertarla de forma brusca. —Maria, despierta.
@outxfmind Ted se llevó una mano al rostro, pensando qué hacer. ¿Debería irse, debería despertarla, debería disculparse? No quería disculparse, en el fondo. No se arrepentía de nada.
La observó en silencio por algunos momentos, los delicados hombros, la pequeña curva de su cintura. Él 》
cabeza.
Abriendo los ojos de golpe, Ted tomó un par de profundas respiraciones antes de voltear lentamente el rostro.
El familiar cabello oscuro, la suave y pálida piel que habría reconocido en cualquier lugar, descansaban tranquilamente del otro lado de la cama.
a su alcance y tomó su celular.
Muerto, sin batería.
No sabía que hora era, pero podía adivinar que rondaban las 9 de la mañana. Quizás podría volver a dormir, o esas eran sus intenciones hasta que el tumulto de recuerdos de la noche anterior se agolparon en su 》
@outxfmind < como solía hacer antes. Tuvo que reprimir aquellos pensamientos y, en su lugar, le dedicó una de sus mejores miradas, esa que sabía perfectamente que siempre había funcionado con ella para convencerla de algo. —
Fidati di me.
(@outxfmind)
Los minutos que esperó por una respuesta de parte de su ex-esposa, lo dejaron con un nudo en el estómago. No sabía si la noticia era bien recibida después de todo sabía que era algo abrupto y que nunca le había comentado nada, pero no podía juzgarlo, no es que >
@outxfmind < la vida, Maria. Solo quiero involucrarme más, es todo. —Tomó su propia copa y dio un pequeño sorbo, agradeciendo la fría temperatura de la bebida. Maria lucía particularmente hermosa de aquella manera, frustrada y molesta, ansiaba besarla hasta borrarle la molestia, tal >
@outxfmind < pregunta? —Inquirió con curiosidad, observando a la contraria con curiosidad y chasqueando la lengua por lo bajo al verla continuar mordiéndose el labio.
@outxfmind < ustedes. —Respondió a las preguntas de la pelinegra con calma, haciendo un pequeño gesto con los dedos a uno de los camareros.
En poco tiempo, tuvieron al alcance una botella de champaña que él mismo abrió y comenzó a servir en las copas de ambos. —¿Alguna otra >
@outxfmind < podido borrar, por lo que apretó ambas manos en puños bajo la mesa—. Por eso no te preocupes —prosiguió, aclarándose la garganta—, mejor cuéntame como les ha ido en la escuela. ¿Todo bien? ¿Se sienten cómodas allí?
@outxfmind < Paige y Raven tendrán su propia habitación cada una conmigo también —respondió, evitando volver a mirarla, solo por el simple hecho de querer inclinarse sobre la mesa y ponerle el pulgar sobre el labio inferior para que dejase de morderlo. Era una costumbre que no había >