Terminé de leer 𝗘𝗹 𝗽𝗹𝗮𝗻𝘁𝗮𝗱𝗼𝗿 𝗱𝗲 𝘁𝗮𝗯𝗮𝗰𝗼
Tiene ecos evidentes de Don Quijote y de la tradición picaresca, pero Barth no es Cervantes. Es una lectura ambiciosa, inteligente y no siempre fácil.
Me gustó, pero definitivamente no es para lectores impacientes.
AfD descoloca por sorpresa a la ultraderecha italiana al alentar el secesionismo del Tirol del sur, anexionado a Italia en 1920. “Es gravísimo”, condena el Gobierno de Meloni https://t.co/E5KOqkEFEe
PISA 2025 es la peor caída de la serie histórica, con mucha diferencia. Son resultados muy preocupantes, y en España, todavía más. Sobre todo en lectura.
Pero el dato que de verdad importa no es cuánto se ha caído. Es QUIÉN se ha caído.
Y no es quien todo el mundo piensa 🧵
💣‼️ @antonmeana detalla cómo se fraguó la negativa de Rodri Hernández al @realmadrid para irse al @FCBarcelona_es:
💰 "El Real Madrid hizo una oferta IRRECHAZABLE a Rodri después del Mundial. Ha ido en serio a por Rodri"
🗣️ "Rodri ha elegido otra opción y se lo ha comunicado"
Después de pasar meses leyendo correspondencia diplomática y consular de los representantes de España en Marruecos entre 1870 y 1912, (no) me sorprende la ausencia de una política exterior coherente y definida hacia nuestro vecino del sur.
Marruecos sí tiene las cosas claras.
La relación entre Marruecos y España está al límite por la crisis migratoria en Ceuta.
Más que nunca hay que prestar atención a la teoría del "Gran Marruecos".
El expansionismo marroquí ya ha conseguido anexionarse el Sáhara Occidental con el beneplácito de EE.UU e Israel.
Ceuta, Melilla, Canarias... Pero, ¿Qué es la teoría del Gran Marruecos?
La crisis migratoria en Ceuta se encuentra en situación de colapso extremo con la llegada masiva de miles de personas a nado y bordeando los espigones fronterizos.
Este fenómeno no es sólo una emergencia humanitaria, sino que también se analiza desde la geopolítica como una herramienta de presión vinculada al expansionismo marroquí.
La teoría del Gran Marruecos es un proyecto ideológico de corte irredentista y nacionalista.
Lo es tanto, que hasta territorio de Malí (sin frontera actual con Marruecos y a varios centenares de kilómetros entra en sus planes de expansión).
Sostiene que las fronteras actuales del reino alauita están incompletas y que el país debe recuperar los territorios sobre los que históricamente ejercieron influencia las antiguas dinastías marroquíes (como los almohades o meriníes) antes de la colonización europea.
Fue formulada formalmente a mediados del siglo XX por Allal el Fassi, líder del partido nacionalista Istiqlal.
El mapa reclamado por este imaginario expansionista excede con creces las fronteras actuales de Marruecos.
Comprende el Sáhara Occidental (anexionado de facto tras la Marcha Verde en 1975), la totalidad de Mauritania, el tercio occidental de Argelia (regiones como Tinduf y Béchar), el norte de Malí y las ciudades autónomas españolas de Ceuta y Melilla, junto a los peñones e islas de soberanía en el norte de África.
Versiones extremas del mito histórico incluyen al archipiélago de las islas Canarias.
El expansionismo de Marruecos ha evolucionado desde las proclamas verbales de los años 50 hacia una estrategia pragmática de "hechos consumados" y pragmatismo geopolítico, impulsada inicialmente por el rey Hasán II y continuada por Mohamed VI.
Esta doctrina opera bajo la premisa de adaptar sus exigencias según las debilidades que detecte en los países vecinos.
1. La inmigración como arma geopolítica.
Diversos analistas internacionales e historiadores apuntan a que Rabat utiliza el control de sus fronteras como una llave de presión política ante España y la Unión Europea.
Al relajar la vigilancia en sus costas o permitir filtraciones masivas hacia Ceuta y Melilla, Marruecos suele buscar concesiones diplomáticas o financieras. Es una estrategia de quid pro quo donde el control migratorio es la moneda de cambio.
Lo de Ceuta parece un mensaje por Argelia.
2. Estrategia de asfixia económica.
Marruecos no reconoce la soberanía española sobre Ceuta y Melilla, catalogándolas internamente como "plazas ocupadas".
Para debilitar su posición, aplica medidas de estrangulamiento económico, como el cierre unilateral de la aduana comercial de Melilla o el fin del comercio atípico (porteo) en Ceuta, buscando que la subsistencia de estas ciudades dependa enteramente de España.
3. Progresión de logros diplomáticos.
La doctrina expansionista marroquí ha cosechado éxitos clave que refuerzan su posición en la región, como el reconocimiento del Sáhara.
Marruecos logró el respaldo de Estados Unidos (bajo los Acuerdos de Abraham) y un giro histórico del gobierno de España apoyando su propuesta de autonomía sobre el Sáhara.
Además, la delimitación de sus leyes de aguas territoriales solapa de forma constante las zonas económicas exclusivas correspondientes a las islas Canarias.
Mientras que el Gran Marruecos sirve como la brújula ideológica de fondo que no acepta los límites fronterizos del siglo XX...
El expansionismo actual se ejecuta mediante una calculada presión híbrida en la que episodios de colapso migratorio en las fronteras de Ceuta se transforman en escenarios de influencia geopolítica directa sobre España y la Unión Europea.
Cualquier posibilidad de transformación social hacia un mundo que merezca la pena vivir pasa necesariamente por que esta gente, así como sus ideas, acaben en la irrelevancia política.
Desactivaran cualquier lucha social en los marcos del capital mientras puedan.
Seminaristas en sotana y chapela ayer en la nocturna de Las Ventas. Ni recorriendo cien estadios de fútbol te encuentras gente tan heterogénea ni personajes tan variopintos como en un festejo cualquiera de Las Ventas, el último sitio donde todavía se mezcla de verdad la sociedad.
Vamos con el repaso de la selección que queremos ver campeonar en este mundial:
1. RAYA: jugador siempre bienvenido en los palcos.
2. MARC PUBILL: Le Normande lo tiene bloqueado en redes sociales.
3. GRIMALDO: no representa a su generación, se fue de casa a los 20 años.
La conversión pública de Ernesto Castro al catolicismo no me interesa como cuestión de fe privada. Cada cual con sus epifanías. Me interesa como síntoma cultural: otro “intelectual” joven buscando cobijo en una forma fuerte, vertical y ya empaquetada de sentido.🧵