Cuando la sociedad ve el éxito, lo llama suerte.
Porque es más fácil pensar que todo ocurrió por casualidad que aceptar la realidad.
La realidad es invisible para muchos:
años de disciplina, madrugadas en silencio, derrotas sin público, sacrificios que nadie aplaude.
Estas imágenes de Alcaraz no hablan de suerte.
Hablan de constancia, de obsesión por mejorar, de repetir lo mismo miles de veces cuando nadie está mirando.
El éxito no es un secreto.
Es un proceso largo, incómodo y solitario.
Y casi siempre, incomprendido.
No hay atajos.
Solo trabajo, foco y fe cuando los resultados todavía no existen.
¿Suerte?
No.
Trabajo acumulado.
Cuando me preguntan quién es mi ídolo, no tardo ni medio segundo en responder: Fernando Alonso.
Por muchas razones. La primera, porque fue mi referente absoluto cuando era niño.
Recuerdo verle ganar títulos contra el mejor piloto de la historia, siendo un chaval. Un pionero en un deporte casi desconocido en España, batiendo todos los récords televisivos.
Recuerdo verle luchar contra viento y marea en un equipo que parecía empeñado en ponérselo imposible.
Recuerdo verle pelear campeonatos con coches que no estaban a la altura, exprimiendo hasta la última décima, regalándonos momentos inolvidables.
Por todo esto, se convirtió en mi ídolo de la infancia. Pero hubo una razón aún más importante por la que también se convirtió en mi ídolo en la adultez.
Porque yo le vi en un coche que abandonaba la mitad de las carreras y que, en la otra mitad, apenas podía puntuar.
Yo le vi ser engañado, una y otra vez, por una marca de motores que le vendió falsas esperanzas.
Le vi retirarse de la Fórmula 1 aquel fatídico 14 de agosto. Y contra todo pronóstico, con casi 40 años, le vi regresar.
Le vi volver para, de nuevo, fracasar de la forma más frustrante en la escudería con la que una vez alcanzó la gloria.
Le vi ilusionarse con un nuevo proyecto, solo para que, a las primeras de cambio, todo se viniera abajo una vez más.
Por todo esto, es mi absoluto ídolo. Porque verle luchar cada día contra viento y marea me inspira en mi propia vida.
Esto no va solo de ser un deportista exitoso. Va de serlo, de caer una y otra vez, de pasar años golpeándote contra un muro y, aun así, seguir adelante. Sacrificando todo, persiguiendo un sueño, sin rendirse nunca.
Por eso creo que el caso de Alonso es único en la historia del deporte.
Hoy, después de los test, estoy jodido. Porque sé que, por décima temporada consecutiva, volveré a ver a mi ídolo en un lugar que no le corresponde.
Aun así, como él me enseñó, aquí seguiré. Hasta el último día. Con la esperanza de que, algún día, podamos ver lo que llevamos tantos años persiguiendo
#YoCrecíConAlonso
Fernando Alonso en 2023:
-P4 en el mundial de pilotos (mejor resultado desde 2013).
-8 podios (el piloto no-Red Bull con más podios).
-1 vuelta rápida.
-20 Q3 (único piloto junto a Verstappen y Leclerc).
-19/22 carreras en los puntos.
TEMPORADÓN
Quién sufrió más sin coñas:
Jesucristo: murió crucificado y tal
yo: 6.30 d la mañana, suena la alarma, enciendo la tv con un ojo abierto y otro cerrado, frío de época, mi cabeza suplicándome volver al sobre, y veo esto:
QUE LOCURA ES ESTA.
No puedes sacarle 110 al segundo en solo 9 carreras, enfermo. EN INDYCAR una competición que casi siempre llega a la última carrera con varios compitiendo por el titulo.
ALEX PALOU MONTALBO 🐐