@Martinminguchi Jajajajaj como perdieron, y bien perdido, ahora resulta que la consulta era a favor del correismo jajaja otro pensamiento humilde por parte de un Florindo
¿Tráfico de influencias de @laviniavNoboa e @inesmanzano? Ambas tendrían una estrecha relación con la compañía Splendor, la misma que tiene intereses mineros sobre los campos Norsul, Ximena y Ximena 1. Splendor financia el proyecto ANA de Valbonesi. ABRO HISTORIA 🧵
@MashiRafael El peor error creer que Luisa estaría a tu altura. Dada la mentalidad ecuatoriana, jamas se repetirá un buen gobierno en ecuador. Que tristeza
#DeudaPública#Ecuador La deuda pública actual asciende a USD 84.296 millones.
En diciembre de 2006, Rafael Correa asumió la presidencia con una deuda pública de USD 13.482 millones. Al finalizar su mandato en marzo de 2017, la deuda se situaba en USD 40.461,2 millones, lo que representa un incremento de USD 26.978,9 millones en sus diez años de gestión. Durante ese período, se evidenció una notable inversión en infraestructura, educación, salud, seguridad, empleo, igualdad social y electricidad.
Por otro lado, en los últimos siete años, bajo los gobiernos de Lenín Moreno, Guillermo Lasso y Daniel Noboa, la deuda pública aumentó a USD 84.296 millones, es decir, se incrementó en USD 43.835 millones, superando el aumento registrado durante la década de Correa. Sin embargo, a diferencia de ese período, en estos tres últimos gobiernos se ha observado un crecimiento de la desigualdad social, la inseguridad, el desempleo, la falta de obras públicas, la reducción del presupuesto para la educación, el incremento del IVA y del costo de los combustibles, un aumento en la migración, un alza en las muertes violentas, así como deficiencias en la atención médica y la escasez de medicinas en varios hospitales públicos.
La pregunta que surge es: ¿Por qué, durante los gobiernos de quienes se autodenominan "honestos", la deuda ha crecido significativamente sin que se perciban avances en el país? Por el contrario, Ecuador se ha convertido en uno de los países más inseguros del mundo, atraviesa una crisis eléctrica y la deuda pública sigue aumentando sin que la ciudadanía vea beneficios tangibles.