Hay gente a la que sus papás no le enseñaron que cuando alguien en el barrio se moría uno no ponía música en su casa por respeto al luto ajeno y eso se nota.
No estoy hablando específicamente de poner música.
Hay una sensación extraña en el ambiente, tal vez una suerte de vergüenza por ser uno tan privilegiado. Mientras uno está trabajando “como si nada hubiera pasado”, hay gente devastada, qué video.
Abelardo De La Espriella puede ser el presidente de Colombia pero no será hoy ni nunca el mío. Lo aborrezco a él, a toda su gente, a su fraude y a su campaña sucia.
Madura para que entiendas que puedes perder al amor de tu vida solo por falta de comunicación, falta de atención, falta de cariño o por falta de respeto, no creas que basta con ser fiel para no perder a alguien.