Procura andar al unísono con la voluntad de Dios cumpliendo la razón que Él tiene para tu existencia, y un día lo oirás decir: «Bien, siervo bueno y fiel. Sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré. Entra en el gozo de tu señor» (Mateo 25:21).
Puede que no tengas vocación para teólogo, pastor o dirigente cristiano, pero cada uno de nosotros sí tiene la posibilidad de glorificar al Señor manifestando Su amor y verdad al prójimo y dando ejemplo vivo de nuestra fe en todo aspecto de nuestra vida.
Nuestro objetivo en todas las decisiones que tomamos debe ser cumplir los designios que Dios tiene para nosotros y rendirle gloria. El apóstol Pablo lo resumió así: «Háganlo todo para la gloria de Dios» (1 Corintios 10:31).
Si bien otras vertientes
de meditación se basan en vaciarse de los propios pensamientos, la
meditación cristiana consiste en llenarse de los pensamientos de Dios.
2 Corintios 10:17-18 NVI—Más bien, «Si alguien ha de gloriarse, que se gloríe en el Señor».… https://t.co/mIsR6NM7mI via @biblegateway (Un principio bíblico fundamental para todas las esferas de la vida.)
Si te comprometes a interactuar diariamente con las Escrituras, llegará un punto de inflexión en que comienzas a encontrarte a ti mismo en las páginas de la Biblia. Brian Hardin
"El de arriba se acordó de nosotros", dijo Lucas Bovaglio, entrenador de O'Higgins, luego de derrotar a Millonarios en la altura de Bogotá y clasificar a la siguiente fase de la Copa Sudamericana.
No te preocupes. Dios mira por ti. Siempre. No te quita el ojo de encima por un segundo. Acércate a Él y Él se acercará a ti. Él solo mira a tu provecho. Él te mira bien, con afecto. No te mira mal. Mira, que te ama. Quiérelo y mirará por ti.
Es realmente patética la gente que se niega a renunciar cuando se hace evidente que debe dar un paso al costado por el bien del país o la institución a la que representa. «aSolo el necio tiene todas sus cosas en mucho aprecio», reza el refrán.
Hoy, en el aniversario de Florence Nightingale, las enfermeras celebran su día. Gracias por atendernos con amor y conocimiento. Cuántos no habríamos muerto sin ustedes.