Un día como hoy 28 de marzo en la #HistoriadeHonduras
🇭🇳1907. Nace en Comayagua José Reina Valenzuela, uno de los historiadores más importantes del siglo XX en Honduras.
Escribió muchos libros de Historia, y en uno de sus tantos escritos afirmaba que “Es evidente que los hondureños no hemos aprendido con los golpes recibidos; no hemos despertado del sonambulismo en que nos han sumido los cantos falaces y las promesas tentadoras de quienes pretenden aniquilarnos y reducirnos a la mínima expresión tanto en lo tocante al territorio nacional como en los económico, político, etc”.
Me di a la tarea de leer los estatutos del Partido Liberal de Honduras, entre otros textos, para entender su génesis y cómo se compara con el PLH de hoy en día.
Para mi sorpresa, descubrí que el partido se autoubica explícitamente en un “liberalismo social”, con énfasis en las mayorías empobrecidas, los derechos humanos, la equidad, etc., y que afirma acoger a sectores como obreros, campesinos, profesionales, entre otros. Además, su origen histórico se presenta como un contrapeso al conservadurismo de finales del siglo XIX.
Hasta aquí, todo parecería coherente. Pero entonces surge la pregunta: ¿cómo se concilia lo que está escrito en sus estatutos, un supuesto anti tradicionalismo, con su accionar actual, claramente conservador y, hasta cierto punto, oligárquico?
Es un hecho difícilmente refutable que el Partido Liberal ha apoyado monopolios y oligopolios, y que, junto al Partido Nacional, ha funcionado como vehículo político de élites económicas. Basta observar sectores estratégicos como la energía y las telecomunicaciones, donde durante gobiernos liberales y nacionalistas se consolidaron concesiones que favorecieron la concentración del mercado y limitaron la competencia real.
En lo económico, resulta incluso insultante utilizar el lenguaje del liberalismo mientras se gobierna para blindar oligopolios y reducir la competencia, algo incompatible incluso con el liberalismo económico más básico.
Hasta la llegada de Mel Zelaya a la presidencia en 2006, podría argumentarse que el PLH acobijaba corrientes de centro derecha, centro y centro izquierda. Tras el golpe de Estado, el PLH se convirtió en un partido incapaz de ganar por sí solo, pero plenamente capaz de decidir quién gobierna y de bloquear o habilitar mayorías. Eso es exactamente lo que ha hecho desde entonces, apoyando, en casi todo, al PNH a cambio de acceso a presupuestos y cargos.
¿Hay algún liberal dispuesto a refutar seriamente este último punto?
El enemigo prioritario del PLH en el periodo posterior al golpe ya no es el PNH, sino la izquierda que rompe el consenso oligárquico y que, al hacerlo, pone en crisis al propio PLH.
Entonces me pregunto: ¿cuál es, hoy, la diferencia sustantiva entre el “liberalismo” del PLH y el conservadurismo del PNH? ¿El color político nada más?
Creo, y lo digo con plena convicción, que ambos partidos, en la práctica, son hoy virtualmente lo mismo, con la salvedad de que el conservadurismo del PNH acumula un historial mayor de corrupción producto de haber ejercido el poder durante 12 años, con aval político, particularmente en el Congreso Nacional, del “glorioso” liberalismo del PLH.
Pregunto entonces a los liberales, especialmente a sus dirigentes y fervientes defensores: ¿qué similitudes ven ustedes entre las convicciones del “liberalismo social” anti tradicional escrito en sus estatutos (que, por cierto, coincide en muchos aspectos con la izquierda) y el PLH conservador que hoy actúa como bisagra del poder tradicional?
Juan Orlando Hernandez was convicted by a jury of conspiring to traffic 400 tons of cocaine into the United States.
The Justice Department estimated that this represents 4.5 billion doses of cocaine and that he was “at the center of one of the largest and most violent drug-trafficking conspiracies in the world.”
He is responsible for the deaths of countless American citizens, and will now be pardoned by Donald Trump.
Don’t tell me Donald Trump is killing people in boats in the Caribbean to stop drug trafficking.
Si usted solo trabaja 8 horas, recibe 14 salarios al año, tiene derecho a vacaciones y a sindicalizarse, es gracias a la lucha de los obreros.
Es una Vil MENTIRA que fueron los partidos políticos y ciertos gobierno que otorgaron estos derechos.