Contradicciones pa’ tirar pa’l techo.
Nombran a un “presidente electo” el 28 de julio, pero al mismo tiempo piden ir a elecciones.
Dicen combatir a la narcotiranía, pero se arropan con la Constitución chavista.
Se la pasan cantando fraude y su “solución” es cambiar la directiva del CNE.
Hablan de soberanía, pero toditos están en el exilio.
Estados Unidos reconoce a la mona como “encargada”.
Ahora pretenden “reintegrar” un gobierno interino con la figura de Dinorah Figuera, que por cierto vive en España, mezclando así a la falsa oposición con el chavismo en el mismo paquete.
¿Censo? No.
¿REP? No.
¿SAIME? Tampoco.
¿Desmontar el sistema? Jamás.
Es una yuxtaposición asquerosa y grotesca. Todas esas piezas son “y qué” incompatibles, pero pegadas “a la fuerza”. Nada encaja, nada es coherente, todo se contradice.
Entiéndase, no quieren cambiar el sistema, quieren perpetuarlo y, esta vez, sentarse ellos del lado que se reparte la cochina. No sigan buscando, que no hay más nada. Estados Unidos ya tiene el control de lo que le interesa, ya domina el hemisferio; lo que no puede cambiar es el nivel de tarados que tiene la mayoría de los venezolanos que aman vivir en un chiquero socialista e insisten en endiosar a los mismos que llevaron al país a serlo.