Jugó para su papá.
Ese rostro, esa mirada, esos puños apretados señal de fuerza y fe. Con los pies en la cancha, pero con el corazón y pensamiento en Rosario, al lado de su papá. Hizo su mejor Mundial, con 39 años, para su padre.
Siempre a tu lado, Lionel
Leo Messi es el primer jugador en la historia en jugar tres finales del Mundo como titular.
Este mundial iba a ser de “yapa” y termina siendo aplastante:
El mejor jugador de la historia.
“Hay familias que pagan en 24 cuotas la ropa que a nosotros nos dan para entrenar”.
Cada tanto es obligatorio poner este video. Es la definición de humildad, esto es la Selección Argentina.
Lean con atención cada dato, por favor. En estos momentos, Lionel Messi es el jugador con más goles (8), más ocasiones generadas (22) y más chances claras producidas (7) en lo que llevamos de Copa del Mundo. ¡Ah! Y también está en el TOP 3 de jugadores con más regates exitosos (15) en la presente justa mundialista.
➤ ¿Kylian Mbappé y Harry Kane están en su prime? Bueno, pues Lionel Messi (8) tiene los mismos goles que Kylian Mbappé (8) y está superando a Harry Kane (6) en la batalla por la Bota de Oro del torneo.
➤ ¿Michael Olise es el mejor asistente en la actualidad? Bueno, pues Lionel Messi ha generado más ocasiones de gol (22) y más chances claras (7) que el crack de la Selección de Francia (12 ocasiones de gol con pases clave y 5 chances claras).
➤ ¿Jude Bellingham está teniendo una Copa del Mundo de locura? Bueno, pues Lionel Messi (15) ha completado más regates que el todoterreno inglés (12).
Por enfocarse en otros temas, muchos no están disfrutando y atesorando el mejor último baile mundialista de todos los tiempos. No tiene ninguna lógica que, con 39 años de edad, Lionel Messi esté firmando una mejor actuación mundialista que estrellas que se encuentran en su prime.
HONOR ETERNO AL PIBE DE 39 AÑOS.
Misma norma. Misma acción. Misma sanción.
Aquí nadie lloró, nadie se escandalizó, todos entendieron, aquí les quedó clarito.
Ah! Que ahora está mal aplicado? Qué ahora es un robo?
Mira vos, el odio lo puede todo.
Cuando termina la pelea, los boxeadores, que se estuvieron dañando la salud durante largos minutos, se abrazan. ¿Por qué? Porque entienden que durante el combate hay que dejarlo todo, pero cuando termina, dejan de ser rivales y vuelven a ser personas. Por eso, durante el partido, cuando Mbappé se rio ante cada patada, cuando mostró la pelota o cuando tiró un lujo ya con la ventaja en el marcador, hizo lo que debía: responder con personalidad y fútbol. Pero, cuando no saludó a Gill una vez consumada la victoria y prácticamente se la gritó en la cara, pasó a ser automáticamente un estúpido, un cobarde y un deshonorado. Estúpido, por provocar a alguien recién vencido; cobarde, porque sabía bien que Paraguay no podía revertir el resultado y que el arquero guaraní no podía dormirlo de una piña; y deshonrado porque rompió con todos los códigos que rigen el fútbol y que atraviesan desde los potreros hasta la Copa del Mundo. Un crack Kylian, pero un imbécil de época