La imagen de hoy queda reflejado lo que son desde su año de fundación, el soberbio que habló de más se terminó chocando con la realidad y tampoco acompaña en las malas.
Parlanchin, no aprendés más.
Los que dicen que “no hay que politizar el caso de Agostina” son los mismos que votaron en contra de la prisión efectiva para violadores, los mismos que votaron en contra del registro de datos genéticos, los mismos que liberaron presos y los mismos que humanizan hace años a los delincuentes.
El título de Belgrano es la mejor respuesta a esa pavada solemne de Di María sobre el “odio al fútbol del interior”.
Acaba de salir campeón un club de Córdoba. Con barrio, con pueblo, con historia y con muchos hinchas que no son de Belgrano alegrándose por este logro.
Cuando un campeón es justo y gana en la cancha, no necesita llorar federalismo ni victimizarse: se lo aplaude.
Me parte el alma este pibe. Es crack. Qué culpa tiene de tener un DT horrible, un capitán bocón, una hinchada que no alienta, de que Longo y Sánchez se lo culearon todo el partido, de que nunca se pararon, de que siempre chamuyaron, de que no tienen los huevos que tiene Belgrano?